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Domingo, 18 Marzo 2012 15:22

Blancanieves, Mirror, Mirror ***

Escrito por Miguel Juan Payán
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Blancanieves, Mirror, Mirror: entretenida revisión del cuento que tiene su mejor baza en Julia Roberts.

Tarsem Singh gana la carrera de las Blancanieves cinematográficas llegando el primero a la cartelera española con su propuesta de revisión del célebre cuento y luchando contra dos referentes esenciales: la célebre versión animada de Disney y el nuevo aire de modernidad gamberra impuesta por la sátira de los cuentos clásicos desarrollada por otro dibujo animado: Shrek.

Navegando entre esos referentes, Singh despliega su indiscutible talento visual de una manera más moderada que en sus películas anteriores. Se diría que ha pisado el freno un poco quizá temiendo que la naturaleza propicia al desparrame visual de la fábula que contaba ya había sido suficientemente explotada en el fenómeno animado de la Disney, y a él le tocaba ser algo más recatado que en el resto de su filmografía, si bien sus alardes siguen asomando, por ejemplo en los enanos que se convierten en gigantes o en los guardias del castilllo, antes de desbordarse casi como un orgasmo musical en ese número musical final estilo Bollywood que, para ser sinceros, queda muy majo y tal pero creo que no viene a cuento.

El otro rasgo habitual de la filmografía de Tarsem Singh que aflora en esta versión de Blancanieves no es de tinte tan positivo. Me refiero a la persistente sensación que producen sus películas de falta de paisaje, presas de un cierto instinto teatralizante ajeno al cine que las convierte en cuadros animados, pinturas que cobran vida, pero están sometidas a los estrictos límites fronterizos del lienzo y no consiguen trascender el marco de la obra. Le ocurría también a su película anterior, estrenada en fechas relativamente recientes, Immortals, donde daba la sensación de que las cosas estaban ocurriendo, como suele decirse en las retransmisiones deportivas “en un pañuelo”, como apelotonadas en lugares muy cercanos, en dos o tres decorados. Ocurre que Immortals me gustó más que esta versión de Blancanieves, principalmente porque esa sensación de teatralización quedaba compensada con toda el aura mítica a la que el director sacaba el máximo partido aportando una riqueza de propuesta visual y diseños espectaculares si se quiere recargada, pero sin duda más estimulante que la que nos propone en ésta otra ocasión. Creo que el recato o moderación de sus habituales desbordamientos visuales que aplica en Blancanieves, Mirror, Mirror le perjudica, porque la incapacidad para apartarse de la sucesión de escenarios teatrales y crear una sensación de universo completo y amplio en sus películas sigue presente.

Por si no queda claro lo anterior, simplemente piensen en el bosque donde habitan los enanos en esta película y compárenlo por ejemplo con el bosque de Tim Burton en Sleepy Hollow. El bosque de Burton lo compramos como espacio real, por mucha influencia del decorado y el trabajo en interiores que tenga la creación de lo siniestro. Mientras que en el de Blancanieves persiste esa sensación de que todo es un decorado teatral, sin profundidad ni credibilidad como espacio escénico más amplio. No ayuda mucho a desterrar esa sensación la escena en la que Blancanieves sale corriendo de las chozas de los enanos con el dinero de los impuestos que éstos han robado y llega en tiempo récord a la ciudad… inmediatamente alcanzada por sus perseguidores. O el mal uso del tiempo que separa los acontecimientos en toda la narración. Tenemos la sensación de estar asistiendo a una representación teatral, en lugar de estar disfrutando de una proyección cinematográfica. En ese sentido, otro tema: ¿por qué la batalla con las marionetas gigantes no resulta emocionante, sino sólo aparatosa? Recuerden la batalla con los esqueletos en Jasón y los argonautas, por poner un ejemplo… Se puede aplicar lo mismo al duelo final con la bestia del bosque…

Dejando de lado estas pegas, lo mejor de la película es Julia Roberts, a la que lamentablemente no le dejan desatarse en su tono más gamberro, pero que con todo me recordó en su ejercicio de perversión una especie de variante para cuento infantil y público más adolescente de la perversa pero no obstante simpática Barbie estúpida interpretada por Charlize Theron en Young Adult. Roberts, actriz a la que por otra parte no le tengo especial simpatía o afecto, vamos que me cae gorda, consigue sin embargo ser más atractiva, sugerente y seductora que la protagonista, y simplemente con algunos de sus guiños, diálogos o sonrisas, se mete al público en el bolsillo, convirtiéndose en el verdadero motor de una trama a la que, francamente, le sobra el anodino y repetitivo, poco original y manido enredo sentimental entre la princesilla Blancanieves que interpreta Lilly Collins y el príncipe tirando a títere al que da vida Armie Hammer, algo sosainas los dos para mi gusto. De hecho, a medida que la reina mala interpretada por Roberts va saliendo del relato para dejar paso a ese enredo sentimental tantas veces narrado más o menos de la misma forma, nos encontramos menso cómplices de esta revisión del cuento. Roberts no está tan aprovechada como debiera, y su desaparición del relato perjudica a la película. Tampoco está bien aprovechado el personaje de Nathan Lane, que tiene muchas posibilidades cómicas, pero al que no le han sabido sacar el jugo. Contar el mismo cuento otra vez con Blancanieves como protagonista no es la mejor opción. La mejor opción era hacer de la mala y su acólito el centro del relato, cosa que parecía sugerir el arranque de la película cuando afirma que “esta no es la historia de Blancanieves”, pero de la que se desdice aproximadamente hacia la mitad del metraje, cayendo en la trampa de darnos más de lo mismo.
A pesar de todo eso, aun con sus limitaciones para explotar convenientemente su lado más gamberro,la película es entretenida, y la Roberts tiene algunos momentos divertidos. Dos de las tres estrellas que le pongo a la película son para ella, aunque nunca me haya caído especialmente simpática.

Miguel Juan Payán

Visto 4126 veces Modificado por última vez en Jueves, 29 Marzo 2012 15:59

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