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La Saga de Soldado Universal

Una saga que ha sabido resurgir de sus cenizas

Hoy analizamos una saga que nació hace ya 27 años con una propuesta bastante interesante: utilizar soldados muertos en combate para revivirlos, formatearles el cerebro y reprogramarles para que hagan lo que les digamos. Los UniSols o Soldados Universales son los soldados perfectos: sin sentimientos, sin emociones, nunca se cansan y son fríos como el hielo.

En todos estos años han visto la luz un total de seis películas aunque no todas ellas han sido estrenados en cine y no les faltaba motivo.

Vamos a repasarlas por orden cronológico pero no se fíen, en cuanto a calidad las últimas pueden ser las primeras.

Soldado Universal (1992) 

En una misión en Vietnam en 1969, el Sargento Andrew Scott (Dolph Lundgren) pierde la cabeza en una aldea vietnamita y asesina a todo su pelotón junto a todos los inocentes de la aldea. Cuando el soldado Luc Deveraux (Jean-Claude Van Damme) trata de detenerle, terminan matándose el uno al otro.

El gobierno etiqueta a todos los soldados muertos del pelotón como “desaparecidos en combate” (que no se entere Chuck Norris, que la lía…) pero en realidad son congelados para un proyecto de alto secreto en el que un grupo de científicos les devuelven a la vida y les borran la memoria, convirtiéndolos en super soldados. Así nacen los “UniSol”.

Mediante una elipsis llegamos al año 1992 y vemos como estos UniSols acaban con unos terroristas que habían secuestrado a un grupo de personas en una presa. Cuando Luc ve a una joven asiática entre los secuestrados, empieza a recordar lo ocurrido en la aldea y empieza a fallar. Al volver a la base, una pareja de reporteros descubren que uno de los Unisol que había sido abatido en la presa está vivo y es entonces cuando son descubiertos y Scott asesina a uno de ellos a sangre fría sin que nadie se lo ordene. En ese momento Luc recuerda la misma situación que ocurrió trece años atrás y vuelve a detener a Scott, consiguiendo huir con la reportera. De esta manera empieza la nueva misión de Scott para dar caza a ese “granjero traidor”.

Estrenada en 1992 y dirigida por Roland Emmerich (Stargate, Independence Day, Godzilla, El patriota…), la película fue un fiasco en la taquilla americana en donde sólo recaudó 36,2 millones de dólares de los 23 que costó el presupuesto. Sin embargo, en mercado internacional funcionó mejor y consiguió llegar a un total de 102 millones a nivel mundial.

El arranque de la película es trepidante, metiéndonos de lleno en esa aldea vietnamita con ese Sargento Scott que está como una cabra, haciéndose un collar con las orejas de los muertos… Y luego el asalto a la presa está muy bien filmado en una de las escenas de más espectaculares de la película con esos dos UniSols, Lundgren y Van Damme, bajando corriendo la presa. Los primeros 25 minutos de película son sensacionales, con muy buen ritmo sin sacarnos ni un minuto de la acción.

El problema está en que a partir de ese momento, la película se desinfla en medio de persecuciones y chascarrillos que no aportan nada a la trama y que su única función es servir de hilo conductor entre pelea y pelea.

Las escenas de acción y, en concreto las peleas, están bastante bien resueltas, resaltando sobre todo a Van Damme ya que, al haber sido luchador profesional, daba mucho más juego en estas escenas. Dicho de otro modo, su personaje luce más en las escenas de acción que el personaje de Lundgren, que se limitaba a pegarte un tiro o a estamparte contra una pared (un bruto).

Soldado Universal 2 Hermanos en armas (1998) 

Tras lo sucedido en la película anterior, el gobierno recorta el presupuesto para el proyecto Soldado Universal. Es entonces cuando un grupo de mercenarios liderados por el director de la CIA quieren hacerse con estos soldados para sus propios fines. Y en medio de todo esta el único superviviente de ese primer grupo de UniSols, Luc Deveraux, pero esta vez no lo interpreta Jean-Claude Van Damme.

No voy a endulzarlo, la película es muy mala, con una calidad de imagen pésima lo que ni siquiera se puede justificar por el modesto presupuesto. Su director, Jeff Woolnough, no consigue que haya nada luzca en la película, con un uso de la cámara que aún no soy capaz de entender, haciendo zooms muy molestos y con unos movimientos que parece que el cámara estaba nervioso, como si le temblara la mano….

Otra cosa que no funciona son las escenas de pelea, están pésimamente coreografiadas y abusan de la cámara lenta para intentar de manera fallida darle cierto empaque a los golpes que se nota a leguas que muchas veces ni llegan a hacer contacto.

No contaban tampoco con ninguno de los actores de la cinta original aunque sí que aparecían Gary Busey y Burt Reynolds en papeles pequeños y ni siquiera ellos conseguían levantar este proyecto.

Como resultado, una película muy fallida que ni siquiera se estreno en cines, fue directa a televisión. Es la típica película que, después de verla, uno se pregunta ¿Pero en qué narices estaban pensando a la hora de hacer esto?

 

Soldado Universal 3 Desafío final (1998) 

En el mismo año que salió “Soldado Universal 2 Hermanos en armas”, se estrenó en TV esta secuela, contando con el mismo equipo que hizo la anterior.

Al ver lo bien que les fue con la primera debieron decir… ¿y por qué no hacer otra? Así es como llega a esta cinta que es igual de mala que la anterior (lo dicho, es el mismo equipo, mismo resultado).

Otra vez repite Burt Reynolds como ese Mentor que ahora busca crear un nuevo equipo para hacer un atentado contra el Gobierno Americano… Y cómo no, el único capaz de pararle los pies será Luc Deveraux, que esta vez tampoco es Jean-Claude Van Damme.

Dirigida otra vez por Jeff Woolnough, esta segunda oportunidad mejora algo la calidad de imagen pero todo lo demás sigue siendo un despropósito. Otra película muy fallida.

 

Soldado Universal – El retorno (1999)  

Secuela directa de la original, Luc Deveraux (Jean-Claude Van Damme) trabaja en un laboratorio del Gobierno en el que han creado un grupo de UniSols a los cuales Luc entrena en campo. Cuando el gobierno decide clausurar este proyecto, el super ordenador que controla todo el laboratorio, Seth, se rebela activando a todas las unidades de UniSols para asesinar a sus creadores, viendo esta medida como la única manera de sobrevivir.

Desde ese momento Luc es la única persona capaz de detener a Seth, que ha conseguido incorporar su ente en un cuerpo humano (Michael Jai White).

Dirigida por Mic Rodgers, la película cuenta con algunos secundarios de renombre como por ejemplo: Xander Berkeley, Bill Goldberg o Daniel von Bargen.

Comparándola con las dos anteriores películas (las de 1998), esta es una joya pero claro, viendo de dónde venimos tampoco era muy complicado.

En esta ocasión la trama es insulsa, no aporta absolutamente nada nuevo al universo de los UniSols. Las escenas de acción son normalitas sin que haya ninguna que destaque o que no hayamos visto antes.

Van Damme cumple dando sus famosas patadas pero a nivel actoral no trasmite nada. Cierto es que nunca ha destacado por ser un gran actor pero en la película original de 1992 se lo trabajaba un poco más, aquí se limita a ir corriendo de un sitio a otro haciendo chascarrillos con la reportera… si, habéis oído bien, reportera… llevamos cuatro películas y en las cuatro lo mismo: Parejita formada por Luc y Reportera.

Una vez más, oportunidad desperdiciada. La pongo dos estrellas porque aquí hay más presupuesto que en las dos anteriores y eso se nota en la calidad de imagen, en los actores protagonistas, las escenas de acción…. Y aunque sólo sea por ver a Van Damme en acción, una estrellita se la lleva y otra por el resto de cosas que he mencionado.

 

Soldado Universal – Regeneración (2009) 

 

Por fin llegamos a la que considero la mejor película de la saga, incluso por delante de la original. Hizo falta que dejaran descansar la franquicia durante 10 años para traernos una propuesta muy interesante por su sobriedad y, sobre todo, porque en esta ocasión no intentan ser lo que no son, como les pasaba en anteriores entregas. Aquí tienen un presupuesto muy modesto, 9 millones de dólares, pero le sacan partido a cada dólar.

La película arranca con el secuestro de los dos hijos del presidente de Rusia mientras visitaban un museo. Tras una persecución a coche sensacionalmente filmada, los niños son llevados en helicóptero a la central nuclear de Chernóbil, en la que un nacionalista checheno, Basayev (Zahary Baharov), amenaza con soltar una nube radioactiva si no se cumplen sus demandas.

Es entonces cuando descubrimos que este terrorista cuenta con un UniSol, NGU (Andrei Arlovski), que es quien ha llevado a cabo el secuestro.

Cuando las autoridades tratan de acceder a la central para liberar a los niños, los agentes son brutalmente asesinados por NGU. Es entonces cuando deciden reactivar a Luc Deveraux (Jean-Claude Van Damme), quien debe acabar con los terroristas, liberar a los niños y evitar la explosión radioactiva.

El director, John Hyams, consigue que esos 9 millones de presupuesto luzcan en pantalla tanto con la escena inicial de la persecución como con todas las peleas, las cuales han sido rodadas magistralmente, aprovechando muy bien las ruinas de esa central para hacer las peleas más sucias, más reales, con esos focos desde el suelo que consiguen crear un juego de luces y sombras mientras los actores se pelean, levantando esas nubes de polvo por todos los escombros que hay por el suelo… Todas las escenas de lucha en esa central me recuerdan al tercer acto de la película Robocop (Paul Verhoeven, 1987), en aquella fábrica abandonada en la que el espectador podía sentir cómo se ensuciaba con el entorno. En este sentido el trabajo del director de fotografía, Peter Hyams (imagino que es hermano del director), es sensacional.

A Van Damme en esta película se le ve muy tocado, es un Luc perdido, cansado de todo. Incluso en las peleas se nota esa sobriedad del personaje que ya utiliza un estilo de lucha tan vistoso como antes que se lucía más con cada golpe. Ahora va al grano y puede rematar a un esbirro con una patada, descuiden que no va a dar dos. Me ha parecido muy interesante esta manera de plantear a un personaje que ya estaba muy visto, han sido muy inteligentes tanto el director como los guionistas.

Ha sido una muy grata sorpresa para mí encontrarme en esta película a Andrei Arlovski como villano. Siendo luchador de UFC, no hace falta explicar que este señor reparte leña que da gusto y en esta película le sueltan para que reparta como no está escrito.

La otra gran sorpresa (que no es tanta porque si miran el cartel de la película sale directamente) es el regreso del sargento Andrew Scott (Dolph Lundgren), el antiguo némesis de Luc que, entre ustedes y yo, no hay explicación posible para que haya vuelto ya que si recuerdan el final de la película original, al sargento lo trituran literalmente. Mucho pegamento tuvieron que usar para volver a dejarlo de una pieza… pero bueno, hagamos eso que llaman “suspensión de la credibilidad” y aceptemos que por los avances en la ciencia del pegamento y celofanes, lo han conseguido. Su vuelta me ha gustado bastante aunque sale poco en pantalla.

En definitiva, tenemos una película muy entretenida, con escenas de acción muy bien filmadas y que a pesar de su bajo presupuesto saben aprovechar muy bien todos los recursos disponibles para que todas las escenas brillen en pantalla.

 

Soldado Universal - El día del juicio final (2012) . 

Llegamos a la última película de la saga y que, junto a la anterior (Regeneración, 2009), me parece de lo mejor de la franquicia.

Cuando John (Scott Adkins) despierta después de estar varios meses en coma y recuerda que su esposa e hija fueron asesinas en su casa a manos de Luc Deveraux (Jean-Claude Van Damme), jura encontrar a los responsables de su tragedia y matarlos.

Mientras tanto, vemos como un UniSol, NGU (Andrei Arlovski), acude a asesinar a varios UniSols entre los que se encuentra nuestro querido sargento Andrew Scott (Dolph Lundgren), que consigue doblegar a NGU para que se una a una milicia que está montando para dominar el mundo.

En esta ocasión contamos con un millón menos de presupuesto que en la anterior entrega pero que aún así su director, John Hyams, sabe sacarle partido a cada dólar como ya comprobamos en la película anterior. Esta vez se atreve con la dirección y el guión y, una vez más, vuelve a salir victorioso.

Las escenas de acción son brillantes como no podría ser de otra manera con estos actores: Van Damme, Lundgren, Andrei Arlovski (profesional de la UFC) y Scott Adkins, experto en diferentes artes marciales y que a todos nos dejó boquiabiertos con su personaje en la saga Invicto (Boyka), en una de las cuales se enfrentaba al que también fuera un UniSol: Michael Jai White (el villano de “El retorno”)

En conclusión, tenemos un buen cierre de la saga con esta película que es entretenida aunque algo inferior a la anterior en cuanto a propuesta pero con escenas de lucha que son una auténtica maravilla.

Rubén Arenal

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©accioncine 

Modificado por última vez en Jueves, 31 Enero 2019 14:12
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Rubén Arenal

Nací en Cantabria en 1987 y uno de los primeros recuerdos de mi infancia es estar con cuatro años en la sala de cine viendo La bella y la Bestia (1991) con mi padre. Pasaron los años hasta que una noche vi en televisión Lawrence de Arabia y recuerdo que tras ver la película quedé extasiado. Desde entonces, el cine dejó de ser un entretenimiento y se convirtió en una herramienta con la que aprender y crecer como persona, ya que considero que una película tiene la capacidad de arañarte por dentro y dejarte cicatrices: algunas son superficiales y se curan con facilidad y, otras, te acompañan de por vida. Después de tantas “cicatrices”, decidí escribir sobre cine para contar mis experiencias tras ver una película y mostrar las “cicatrices” que me han dejado las mismas.

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