A la venta en quioscos

A la venta en quioscos

También podéis ojear la revista, incluso desde desde dispositivos móviles:

o bien pinchad aqui para verla a pantalla completa

Rubén Arenal

Rubén Arenal

Nací en Cantabria en 1987 y uno de los primeros recuerdos de mi infancia es estar con cuatro años en la sala de cine viendo La bella y la Bestia (1991) con mi padre. Pasaron los años hasta que una noche vi en televisión Lawrence de Arabia y recuerdo que tras ver la película quedé extasiado. Desde entonces, el cine dejó de ser un entretenimiento y se convirtió en una herramienta con la que aprender y crecer como persona, ya que considero que una película tiene la capacidad de arañarte por dentro y dejarte cicatrices: algunas son superficiales y se curan con facilidad y, otras, te acompañan de por vida. Después de tantas “cicatrices”, decidí escribir sobre cine para contar mis experiencias tras ver una película y mostrar las “cicatrices” que me han dejado las mismas.

Crítica de la película Illang: La brigada del lobo

Fantásticas escenas de acción dotadas de una increíble potencia visual

En Octubre de 2018 se estrenó en la plataforma Netflix la película Illang Brigada de Lobos, una sensacional historia de ciencia ficción basada en el anime japonés "The Wolf Brigade" (1999), con un apartado visual espectacular que consigue atrapar al espectador durante las casi dos horas y media que dura la cinta (139 min.) y con unas escenas de acción de primera categoría, rodadas con maestría a pesar del austero presupuesto que hay detrás de este proyecto: 17 millones de dólares. Sin duda, el director de este film, el coreano Kim Jee-woon, consigue que cada dólar de ese presupuesto luzca en pantalla de manera asombrosa, demostrando que no siempre una factura modesta tiene por qué lastrar una película, al igual que un presupuesto desorbitado tampoco es garantía de excelencia aunque facilita mucho las cosas permitiendo que no haga falta sudor y lágrimas para sacara delante cierto tipo de escenas complejas o acercando el rodaje a escenarios reales más espectaculares en pantalla.

La película empieza con una voz en off que nos explica que en el año 2024 las dos Coreas deciden reunificarse para hacer frente a la amenaza que supone para ellas Estados Unidos, China, Japón y Rusia, siendo necesaria la creación de unas Fuerzas Especiales que aseguren el orden público durante la reunificación, existiendo una moratoria de cinco años para llevar a cabo tal objetivo. En medio de todo ese proceso, nace una organización terrorista llamada Secto que pretende acabar con la reunificación, provocando el endurecimiento de esas Fuerzas Especiales que empiezan a usar armamento pesado y en una misión matan accidentalmente a un grupo de quince niñas inocentes (conocido como Viernes Sangriento), siendo ese suceso usado por el departamento de Seguridad Pública (que estaban en contra de la reunificación) para forzar el cierre de esas Fuerzas Especiales, las cuales quedan reducidas a un pequeño grupo cuyos miembros se ven obligados a ocultar su rostro después del trágico accidente.

Crítica de la película 1922

Cuando el fin justifica los medios…

En octubre de 2017 se estrenó en la plataforma Netflix la película 1922, dirigida por Zak Hilditch y basada en la novela homónima de famoso escritor de terror Stephen King en la que explora una vez más los instintos más oscuros del ser humano y cómo estos pueden hacer que en situaciones concretas seamos capaces de hacer las peores atrocidades, las cuales siempre encuentran la manera de volver para castigarnos por lo que hemos hecho.

Bajo esa premisa se construye está película que empieza en el año 1930 en la que vemos a Wilfred James (Thomas Jane) llegando a una habitación de un hotel en la que comienza a escribir una confesión sobre lo ocurrido en el año 1922. Por aquel entonces, Wilfred era un orgulloso granjero que vivía con su esposa Arlette (Molly Parker) y su hijo Henry (Dylan Schmid) en el pueblo de Hemingford Home (Nebrasca), llevando una vida aparentemente tranquila.

Sin embargo, Arlette detesta vivir en ese pueblo y desea mudarse a Omaha, lo cual enfurece a Wilfred, quien desprecia la vida de la gran ciudad (“la ciudad es para idiotas”) a diferencia de vivir en el campo trabajando sus propias tierras que llevan generaciones en su familia. Estos valores se los traslada a su hijo Henry, quien adora a su madre y admira y respeta a su padre.

Crítica de la película Rambo III

Cuando el chicle ya no puede estirarse más, ocurren estas cosas

En el año 1988 vio la luz la tercera entrega de Rambo, una película dirigida por Peter MacDonald y que resultaba innecesaria dentro de la saga ya que no aportaba nada nuevo al universo de este super soldado americano, el cual llevaba dos películas tratando de dejar atrás lo vivido en la Guerra de Vietnam pero siempre encontraba la manera de volver a la acción.

Tras los sucesos vividos en la segunda película (Rambo: Acorralado parte 2), Rambo (Sylvester Stallone) vive en Tailandia ayudando a unos monjes a construir un Monasterio a la vez que participa en peleas con palos para ayudar a estos monjes económicamente. Es entonces cuando el coronel Trautman (Richard Crenna) se presenta en el Monasterio con un asesor militar (Kurtwood Smith) para pedirle que participe en una misión en Afganistán para suministrar misiles stinger a las fuerzas rebeldes que luchan contra los invasores soviéticos. A pesar de que el propio Trautman participará en la misión, Rambo declina la oferta alegando que “ya ha pagado su tributo y su guerra ha terminado”.

Sin embargo, cuando Trautman es capturado en plena misión por el coronel soviético Zaysen (Marc de Jonge), Rambo decide acudir en su ayuda, iniciando una misión de rescate por su cuenta a sabiendas de que si es capturado el Gobierno Americano negará cualquier relación con él, algo a lo que lamentablemente nuestro héroe ya está acostumbrado…

Crítica de la película El Verdugo

La gran obra maestra de Berlanga y la mejor película española de todos los tiempos

Han pasado más de 55 años desde que se estrenase El Verdugo en 1963, la obra maestra de uno de los mejores directores de cine de la historia de nuestro país: Luis García Berlanga, un director que luchó contra la dictadura desde dentro, con una asombrosa capacidad para hacer una radiografía de la sociedad española de la época y sus instituciones (fuerzas vivas: la Iglesia, La Guardia Civil y el Maestro de escuela), reflejando perfectamente nuestra cultura con sus luces y sombras, con un humor negro que aún a día de hoy asombra por su atrevimiento y frescura en un momento en el que había que tenerlos muy bien puestos para hacer este tipo de películas.

Con guión de Berlanga, Rafael Azcona y Ennio Flaiano, la película empieza dentro de una cárcel en la que uno de los guardias, Antonio Rodríguez (José Luis López Vázquez), deja entrar a su hermano José Luis (Nino Manfredi) y a su compañero Álvarez (Ángel Álvarez), que trabajan en una funeraria y han acudido a recoger el cadáver de uno de los presos y es entonces cuando aparece en escena Amadeo (José Isbert) que es el verdugo responsable de ejecutar la pena de muerte del prisionero.

Tras recoger el cadáver y cargarlo en la furgoneta, Álvarez ofrece a Amadeo llevarle hasta el metro y así puede aprovechar el viaje para tratar de sacarle información de tan morboso oficio. Cuando este dicharachero verdugo llega a su destino, olvida su maletín de trabajo con el garrote vil en la furgoneta y José Luis acepta a regañadientes llevárselo a casa, donde conoce a Carmen (Emma Panella), la hija de Amadeo, a la que nuestro protagonista no la quita ojo. Es en este momento cuando José Luis desvela su sueño de emigrar a Alemania para estudiar mecánica y labrarse un futuro prometedor y Amadeo aprovecha la visita de este joven para dignificar su trabajo de verdugo, un oficio discriminado pero “que alguien debe hacer”.

Crítica de la película Rambo

Una secuela que no era necesaria pero que aún así es muy entretenidaine

Mientras escribo estas líneas, se está terminando de realizar la que será la quinta entrega de la saga de Rambo, la cual empezó en 1982 con Acorralado y que, tras su rotundo éxito, la secuela estaba asegurada. Antes de analizar esta película voy a hacer un breve resumen de quién es John Rambo por si hay algún rezagado que no sepa quién es, evitando spoilers de la película original por si alguien aún no la ha visto.

El personaje de Rambo es el protagonista de la novela “Primera Sangre” del escritor David Morrell, quien mientras daba clases en la Universidad de Iowa vio que muchos jóvenes que volvían de la guerra de Vietnam eran incapaces de adaptarse a la vida civil, padeciendo serios problemas de concentración, estrés postraumático o dificultades para controlar la ira. De esta manera nace el personaje de Rambo, un veterano de guerra que había desempeñado con honores su trabajo en Vietnam pero que al regresar a casa se encontró con un país que no sólo le despreciaba y le daba la espalda sino que, además, no le daba opciones para reinsertarse en la sociedad y ganarse la vida, teniendo casi que mendigar para sobrevivir hasta que choca con el Sheriff de un pueblo con ganas de tocarle las narices y Rambo se desata provocando el caos.

La novela es mucho más violenta que la película Acorralado, en la que Rambo (Sylvester Stallone) sobre todo se defiende intentando provocar el menor daño posible, evitando matar a sus atacantes quienes no terminan de entender contra quien se están enfrentando. La mejor manera de resumirlo sería parafraseando al gran Clint Eastwood en Gran Torino: “¿Nunca os habéis cruzado con alguien a quien no deberíais haber puteado? Ese soy yo...”. En efecto, ese es John Rambo.

Crítica de la película En el nombre del padre 

La mejor película de Daniel Day-Lewis y uno de los mejores dramas carcelarios de la historia del cine

Cuando hablamos de cine carcelario, normalmente salen a la palestra títulos como La gran Evasión, Cadena Perpetua, Brubaker, La milla verde… Pero luego hay otra serie de películas que, por alguna razón, no nos vienen a la mente y no es porque sean obras menores ni mucho menos, simplemente no tenemos interiorizado que pertenezcan al género carcelario y las dejamos apartadas. Dos buenos ejemplos de ello son American History X y la película de la que hablamos hoy: En el nombre del padre.

Estrenada en 1993 y dirigida por Jim Sheridan, basó la película en los hechos narrados en la biografía de Gerry Conlon llamada En el nombre del padre (título original: Inocencia Probada, 1990) en la que el autor cuenta sus vivencias tras ser condenado con pruebas falsas por un crimen que no cometió y por lo que también hicieron preso a su padre, Giuseppe. Conlon era uno de “los cuatro de Guildford” (Paul Hill, Carole Richardson, Patrick Amstrong y Gerry Conlon), cuatro jóvenes que fueron condenados y encarcelados injustamente en el Reino Unido en 1974 acusados de poner dos bombas y de pertenecer al grupo terrorista IRA.

Crítica de la película Blanco Humano 

Bienvenido a Hollywood Sr. Woo pero… necesita mejorar

En el año 1993 estrenaba su primera película dirigida en Estados Unidos el director chino John Woo, quien llegaba desde Hong Kong en donde había tenido absoluta libertad en su trabajo, tanto artística como creativa, y que al embarcarse en esta producción americana tuvo que adaptarse a la manera de trabajar de los estudios, al igual que su película, que para adaptarla a los gustos americanos fue mutilada en la sala de montaje.

Independientemente a esto, Woo demostró en esta película y en posteriores (Broken Arrow, Cara a Cara, Misión Imposible 2) su talento para contar historias interesantes cargadas de buenas escenas de acción a pesar precisamente de esa “americanización” a la que fue sometido por las productoras para sustituir la violencia explícita y las imágenes más impactantes por otras más espectaculares y vacías. A pesar de todo, la película fue un éxito en taquilla, recaudando 75 millones de dólares de los 19 que costó, abriendo el camino a Woo a otras producciones cada vez con mayores presupuestos.

Y claro, hablar de acción en los 90 es hablar de Jean-Claude Van Damme, quién había saltado a la fama en 1988 con la película Contacto Sangriento y terminó de despegar su carrera en 1992 gracias a la película Soldado Universal en la que compartía protagonismo con Dolph Lundgren.

Crítica de la película Mula 

Clint Eastwood llena la pantalla como un entrañable octogenario cascarrabias y mulero

Acaba de llegar a los cines Mula, película dirigida y protagonizada por Clint Eastwood, quien ha declarado que a pesar de tener 88 años aún no ha colgado las botas y que, cuando lo haga, no avisará de ello, simplemente dejará de aparecer.

Por si acaso, debemos aprovechar esta ocasión para ver en pantalla grande a uno de los actores más carismáticos del séptimo arte y que en esta ocasión nos trae una historia más personal en la que Eastwood interpreta a Earl Stone, un anciano que ha dedicado su vida a cultivar flores mientras dejaba de lado a su familia hasta que la llegada de internet provoca que su negocio acabe quebrando.

Con su ex-mujer (Dianne Wiest) e hija (Alison Eastwood) resentidas por todas sus ausencias en las ocasiones especiales (bodas, bautizos y comuniones, como los restaurantes…) y con su pasión ya desaparecida, su vida toca fondo cuando Stone no tiene dinero para ayudar a su nieta Ginny (Taissa Farmiga) con los costes de su boda. Es en ese momento cuando alguien le ofrece una oportunidad para ganar dinero fácil simplemente por conducir llevando mercancía de un punto a otro.

Crítica de la película Capitana Marvel 

Una película descafeinada con uno de los superhéroes más interesantes del cine

Por fin llega a los cines una película que ha dado mucho de qué hablar y no siempre por temas relacionados con la misma, pero eso es harina de otro costal. Capitana Marvel está co-dirigida por Anna Boden y Ryan Fleck quienes no son demasiado conocidos debido a su escasa trayectoria en el cine y, quizás, no hayan sido la mejor elección para llevar a cabo un proyecto de esta enorme envergadura, con un presupuesto de 152 millones de dólares… casi nada.

La película es muy entretenida y eso nadie lo puede negar, con unos efectos especiales que están muy bien desarrollados y en los cuales se nota la factura de la película, como era de prever. Brie Larson, la actriz protagonista que da vida a la Capitana Marvel y a Carol Danvers, muestra una vez más su talento como actriz, echándose a la espalda la película y haciéndola suya, a pesar de tener en contra un guión endeble cargado de chascarrillos continuos que no parece tomarse enserio a sí mismo, con un elenco de actores nada desdeñable pero que no terminan de aportar nada a la trama, parece más bien que se pasean por la película durante los 125 minutos que dura la misma haciendo que el espectador, una vez termine la proyección, diga: Pues para este viaje no hacían falta tantas alforjas… Quizás ese sea el mayor problema de la película, el poder vislumbrar los mimbres que había para hacer una gran película y, sin embargo, están desaprovechados por lo que finalmente acabamos teniendo una película que se queda en eso, en un muy buen entretenimiento y es una pena, porque podría haber sido mucho más.

Tras ver la película uno puede llegar a pensar que quizás detrás de la cámara debería haber estado alguien con más personalidad, con algún taquillazo a sus espaldas que le permitiera poder dar un golpe en la mesa en un momento dado y hacer una película con una propuesta más arriesgada, que tuviera alguna seña de identidad  o, al menos, con alguna escena impactante que se te quedase grabada en la memoria, como sí ocurría en películas de origen del personaje como Wonder Woman, Iron Man, El hombre de Acero, Doctor Strange o Batman Begins.

Crítica de la película Hellboy (2004)  

Una película descafeinada con uno de los superhéroes más interesantes del cine

Cuando en 1997 el director mexicano Guillermo del Toro estreno la película Mimic, tuvo la suerte de conocer a Mike Mignola, el creador de la serie de cómics de Hellboy. Desde entonces, Del Toro quedó prendado del personaje y trató de llevar a cabo este proyecto protagonizado por Ron Perlman pero la financiación nunca llegaba, algo muy recurrente en la carrera de este director. Sin embargo, tras el éxito de Blade 2 en el año 2002 le pusieron a del Toro dos proyectos encima de la mesa: Blade 3 o Hellboy. Sin duda sabréis qué elección hizo el director…

Fue en el año 2004 cuando finalmente vio la luz esta película que contó con 66 millones de dólares de presupuesto y obtuvo un éxito moderado recaudando apenas 100 millones debido a que se estrenó en EE.UU. una semana antes de Semana Santa, coincidiendo con el estreno de La pasión de Cristo y provocando que muchos cines la sacasen de la cartelera para que no compitieran entre ellas, beneficiando a la que sería la tercera película como director de Mel Gibson. Esto no fue impedimento para que en 2008 se diera otra oportunidad a este “superhéroe” en la gran pantalla con Hellboy 2 El ejército dorado, que tuvo más éxito en taquilla.

Con motivo del próximo estreno del reboot de Hellboy que llegará a nuestros cines el 17 de mayo de 2019, he querido analizar la primera vez que este demonio rojo llegó a la gran pantalla.

Revista mensual que te ofrece la información cinematográfica de una forma amena y fresca. Todos los meses incluye reportajes de los estrenos de cine, analisis de las novedades televisivas, entrevistas, pósters y fichas coleccionables tanto de cine clásico como moderno.

     

Contacto

 
Telf. 91 486 20 80
Fax: 91 643 75 55
 
© NOREA Y ALOMAN EDICIONES, S.L.
c/ La Higuera, 2 - 2ºB
28922 Alcorcón (Madrid) NIF: B85355915
 
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

En caso de duda para pedidos, suscripciones, preguntas al Correo del lector o cualquier otra consulta escríbenos por WhatsApp