Protagonista femenina de la última película de Stanley Kubrick junto a su por entonces marido, Tom Cruise, la actriz se ha sincerado y ha contado cómo fue la experiencia de rodar aquellas escenas íntimas para el cineasta.

       La última película de Stanely Kubrick es un viaje a camino entre el suspense y la obsesión, de un hombre que descubre una realidad sobre su esposa y desea hacer algo para aceptar esa realidad, lo que le lleva a descubrir una sociedad secreta que habita en Nueva York y que tiene unos rituales de lo más peculiares que podrían poner su vida en riesgo. Con esa historia Kubrick analizaba las pasiones humanas, las relaciones de pareja y las frustraciones de un matrimonio aparentemente perfecto en nuestros días. Kidman fue la protagonista femenina y Kubrick aprovechó que ambos intérpretes, ella y Tom Cruise, eran pareja en aquel momento para explorar lo que experimentaban los personajes, y ahora la actriz ha hablado al respecto.

Crítica de la película Espartaco

La película que acabó con las listas negras en Hollywood

Hoy analizamos una película muy interesante no sólo por lo que nos cuenta delante de la pantalla, esa rebelión liderada por el gladiador más famoso de todos los tiempos parar conseguir la libertad de sus semejantes que estaban siendo sometido a la esclavitud por la República Romana, sino también por la lucha que tuvo lugar detrás de las cámaras en uno de los momentos más oscuros de la historia de América y de Hollywood en la tristemente conocida como “La caza de brujas de McCarthy”. Por ello, en esta ocasión se hace especialmente necesario explicar el contexto en el que se fraguó la película para que entendamos por qué estamos ante una de las películas más valientes de la historia del cine.

La película empieza con unos magníficos títulos de crédito realizados por Saul Bass que acaban introduciéndonos en una cantera de Libia y, mediante una voz en off, nos presentan brevemente a Espartaco (Kirk Douglas), uno de los esclavos al que vemos picando enormes piedras para luego transportar las mismas en mochilas de mimbre cargadas hasta los topes. Es en ese momento cuando Espartaco acude al auxilio de otro esclavo que ha desfallecido por el esfuerzo, siendo reprendido por un romano que lo azota para que vuelva al trabajo. Es entonces cuando no duda en atacar al soldado, mordiéndole en el tobillo, lo que provoca que sea castigado a morir de hambre.

Cuando llega a la cantera el comerciante de esclavos Léntulo Batiato (Peter Ustinov), quien está buscando nuevos gladiadores para su escuela (ludus), encuentra atado a Espartaco y al comprobar su buen estado físico y la fiereza en su mirada decide comprarlo para llevarlo a Capua en donde Batiato tiene su escuela de gladiadores.

Al llegar a la escuela, Batiato le indica a Marcelo (Charles McGraw), un antiguo gladiador que fue liberado y que se ha convertido en doctore, que vigile a Espartaco porque “tiene posibilidades pero también tiene un pronto muy malo”… motivo por el cual Marcelo no para de provocar a Espartaco.

La perspectiva simétrica, la obsesión de Stanley Kubrick

Una de las primeras lecciones que se aprende en una escuela de cine es la composición de un encuadre siguiendo la regla de los tercios. Sin embargo, una vez interiorizada, algunos realizadores a lo largo de la historia del cine han preferido experimentar y saltarse deliberadamente esta regla en busca de nuevos efectos en la composición.

Charla coloquio de EL RESPLANDOR

Debate por Miguel Juan Payán y Jesús Usero organizado por Cine Capitol y con la colaboración de ACCIÓN y Tecnocasa