Absolutamente fabulosas **

Noviembre 07, 2016
Las alocadas Edina y Patsy saltan de la televisión británica a las salas de cine, con una película complacida en la exageración humorística, y sin un hilo argumental medianamente destacable.

Cuando una serie de la pequeña pantalla se mantiene en antena durante algo más de dos décadas; sin duda, algo debe tener. Quien suscribe estas líneas no ha visto la célebre versión por episodios de la BBC, titulada Absolutamente fabulosas; pero, a tenor de lo contemplado en su traslación cinematográfica, el misterio de su longevidad en las ondas catódicas es un fenómeno digno de ser estudiado en los institutos sociológicos.

Las ocurrencias etílicas de Edina y Patsy no pasan de exhibir un extendido escaparate de incorrecciones de jardín de guardería, pasado por la trituradora de la edad. Un juego de salidas de tono que propicia un sentido de la comedia que bien podría tener su referente cañí en Torrente, o acercarse a un hermano estadounidense de la naturaleza de Zoolander. Mandie Fletcher (responsable de muchos de los capítulos del serial) se muestra complacida con presentar la faz deformada de las dos protagonistas: aquejadas por una fuerza sobrehumana para generar escenas estrambóticas, y hacer del mal gusto su leitmotiv.