Crítica de la película Alcanzando tu sueño

Pura fórmula pero manejada con solvencia para ser un entretenimiento eficaz.

Es competente, aunque no haya nada renovador o arriesgado en este largometraje que sigue escrupulosamente, paso por paso, la fórmula de la pelea por el éxito. Si lo haces en el ambiente de boxeo, te sale Creed. Pero si lo haces en el ambiente de los concursos te sale Alcanzando tu sueño. Los elementos vienen a ser los mismos: reto, aspirante joven al éxito procedente de una vida difícil, mentor en horas bajas reinsertándose en el mundillo en cuestión, etcétera. La diferencia para mejor o para peor está en cómo se manejan esos elementos en la narración. Y la verdad es que con el tema de los concursos de cantantes que proliferan para mi gusto en exceso en las cadenas de televisión en todo el mundo, todo indicaba que la película podría ser un melodrama tontorrón mucho menos eficaz y sólido de lo que realmente es. Max Minghella, actor que debuta aquí en la dirección y también se ha ocupado del guión, se las ingenia para pasar de puntillas y sin caer en la trampa de los subrayados innecesarios por todos los lugares comunes obligados en este subgénero.