Crítica de la película Amor. Boda. Azar.

El reparto intenta salvar los muebles de esta comedia ramplona.

     Comedia romántica de hecho, un proyecto y un producto que viene de una película francesa, Plan de Table, que además emplea aquí un guiño o giro que podía haber dado muchísimo más juego, con un elemento de homenaje o broma, ya desde el título, a Al Filo del Mañana, que es conocida también como Live. Die. Repeat, igual que esta nueva película tiene como título original Love Wedding Repeat, porque en un momento determinado juega con esa circunstancia y con ese elemento de repetición. No diremos exactamente cómo, pero sí puedo garantizar que no pasa de la anécdota y que como siempre, se queda simplemente en un guiño, cuando podía haber dado pie a otra nueva película. Una muchísimo más divertida.

     Dos personas que se conocen y conectan, pero que por azares del destino y porque viven a un océano de distancia, no consiguen que esa cita inicial se convierta en algo más. No vuelven a verse hasta que la hermana de él, prepara su boda y se reencuentran. Pero todo lo que puede salir mal, sale mal en esa boda gracias a un curioso cambio de orden en las mesas de la boda… Aunque ¿y si el destino te diese la oportunidad de repetir las cosas hasta encontrar la fórmula correcta? Más o menos ese es el punto de partida de la película, un punto de partida que tarda demasiado en llegar porque la película tarda demasiado en arrancar para una comedia romántica. O para una comedia. Es indiferente.