Una buena película de tema bélico que no es belicista ni cae en la propaganda.

El terror de la guerra, mucho más cercano con el tema de las minas, cobra dimensiones de reflexión sobre las consecuencias interminables de la violencia en este largometraje que toma como punto de partida un hecho acontecido en Dinamarca tras el final de la Segunda Guerra Mundial, cuando un puñado de jóvenes soldados alemanes prisioneros son obligados por sus captores, los daneses, a limpiar las playas de Dinamarca de minas germanas con las manos desnudas. Tremenda historia que ha sido premiada ya con tres premios European Film Awards y que es mi favorita para ganar el Oscar a la mejor película en lengua no inglesa en la próxima entrega de los premios de la Academia de Hollywood.