Intemperie ★★★

Diciembre 03, 2019

Crítica de la película Intemperie

Western español a las órdenes de Benito Zambrano.

Una historia árida y directa, basado en la novela de Jesús Carrasco y que no termina de funcionar, como tantas otras veces, no por el trabajo impecable del reparto, liderado por un Luis Tosar que cada día, si es que eso es posible, es mejor actor. Ni tampoco por un apartado narrativo y visual que no sólo cumple con lo que requiere la historia, sino que lo supera con creces, ofreciendo un ejemplar uso del paisaje, de la fotografía y del encuadre (Dónde suceden los hechos es casi tan importante como los hechos en sí, la localización se convierte en un personaje, y el juego de luces y sombras, define a los propios personajes muchas veces mejor que el guión…). Porque el problema es ese. Un guión demasiado simplista, maniqueo y a veces manipulador.

La historia está ambientada en los años posteriores a la Guerra Civil española, con vencedores y vencidos ya muy localizados y localizables. En ese mundo, en un territorio donde la gente sobrevivía trabajando hasta reventar por cuatro perras, un niño escapa de un cortijo. El capataz manda buscarlo a sus hombres. El niño es el hijo de una familia que trabaja en la hacienda pero que vivía con él. En su huida, se encuentra con un pastor y la relación entre ambos cambiará sus vidas, mientras la persecución continúa. Desde ese aspecto, la historia es abordada como un western, una película del oeste donde a veces surgen los momentos de suspense o de cine negro, que la convierten en algo muy interesante, por distinto. Emparentada con la reciente Sordo, por ejemplo.