Bright **

Diciembre 22, 2017
Fallida primera superproducción de Netflix. Un reparto liderado por Will Smith, Joel Edgerton y Noomi Rapace, David Ayer (que antes de que le odiéis por Escuadrón Suicida, hizo películas tan potentes como Corazones de acero o Sin Tregua) dirigiendo la película, Max Landis como guionista de una historia realmente llamativa y un presupuesto de 100 millones de dólares, con la confirmación de una secuela incluso antes de que se haya estrenado la película en Netflix. ¿Qué podía salir mal? Muchas cosas, la verdad. Hay potencial para algo muy superior, y realmente la película no es el desastre que nos han hecho creer algunos. Pero ciertamente no alcanza a cumplir con las expectativas. Sobre todo por culpa del guión, aunque no es lo único que falla.

La película presenta un mundo alternativo al nuestro en el que convivimos con seres fantásticos, desde los estirados elfos que parecen los dueños del mundo, a los despreciados orcos, pasando por hadas, que son como alimañas sacadas de una película de Guillermo del Toro. En este mundo un par de policías, un humano y un orco, encuentran una varita mágica y deben protegerla a toda costa en una noche que revelará que son mucho más de lo que parece a simple vista. Un cruce de El Señor de los Anillos con Alien Nation, es como la han descrito algunos, pero sin alcanzar nunca a ninguna de las dos películas. Ni de largo. Pese a la idea interesante, a la premisa más que potente, no termina de funcionar.