Café Society ****

Agosto 22, 2016
Mejor que el anterior trabajo de Wooy Allen, Irrational Man.

Homenaje y sátira de una etapa de Hollywood, pero también de una manera de entender el cine del propio Woody Allen, que se parodia a sí mismo con elegancia en esta aparentemente sencilla pero en realidad muy elaborada fábula romántica.

El zoom in sobre el representante interpretado por Steve Carell al principio del relato es ya toda una declaración de principios del director sobre el tono dinámico de parodia desinhibida que piensa aplicar a esta peripecia sentimental donde, como veremos, anida también una mirada sobre su propio pasado como director no exenta de nostalgia pero teñida con el sarcasmo de la edad y la experiencia. Además el director nos invita claramente a ser testigos de esa especie de ajuste de cuentas consigo mismo, con su cine, con su manera de entender y contar el romance cinematográfico a través de esos testigos mudos pero muy presentes en el plano en dos encuentros clave de la pareja protagonista, el primero con un tipo bebiendo en el que se centra de pasada en la primera cita, el segundo en el reencuentro, años después, con un tipo sentado en una mesa y comiendo al fondo del plano, ocupando una posición central en el plano que ejerce casi como nuestro propio reflejo dentro de la pantalla, como si miráramos a un espejo. Curiosa manera de meternos como testigos ene l centro de esos momentos privados de comienzo y recomienzo del romance, resuelta con zoom in y zoom out y con montaje rápido y contundente como el diálogo y la atropellada y nerviosa forma de hablar del protagonista.