Crítica de la película Una Joven Prometedora

Comprometida, inteligente y con una Carey Mulligan sensacional.

      Una joven prometedora tiene un aire a caballo entre lo pop y la crítica social, pero sin hacer gala de una continua sobre explicación a los espectadores, ni lanzar demasiados discursos. La película toma una situación demasiado real a día de hoy y la convierte en un relato verdaderamente singular, más thriller que drama, sobre los efectos de la tragedia en la vida cotidiana de cada uno de nosotros. Cuando nadie más quiere recordar, cuando el futuro parece al alcance de la mano, es entonces cuando el pasado convierte a la protagonista en un arma dispuesta a casi todo para conseguir lo que desea… justicia o lo que más se le parezca. En ese sentido la película de Emerald Fennell funciona a las mil maravillas en su debut como directora de largometrajes.

Crítica de la película La excavación

Sencillo drama con un fantástico reparto

      Una historia que se centra en un grupo de personas en torno a una excavación arqueológica de enorme valor que descubren que están tan aislados, solos y rotos como el propio tesoro que pretenden desenterrar. Pequeña y cercana, con el telón de fondo del inicio de la guerra, la película que se ha estrenado finalmente de la mano de Netflix, se apoya en un sólido guión, un competente acabado visual y un reparto sensacional. Es el tipo de producción que los británicos saben hacer como nadie, y que consigue que nos adentremos en un pequeño pedazo de historia casi olvidado, del que son responsables un grupo de personajes único. Una película sobre los pedazos que recogemos de nosotros mismos por el camino de nuestras vidas.

Sufragistas ***

Diciembre 14, 2015
Sufragistas. Tema interesante y buena ambientación de época. Le sobra el panfleto melodramático. Tiene buenas intenciones y sin duda aborda un tema interesante con un reparto bien capitaneado por Carey Mulligan y en el que habría agradecido que le dieran más papel no sólo a su segunda de a bordo, Helena Bonham Carter, sino también al resto de las sufragistas propiamente dichas, que quedan algo borradas de la historia para potenciar la que se me antoja la parte más floja de toda la propuesta: un poco sólido enredo melodramático relacionado con la vida privada de la protagonista. Han cargado las tintas en el tema del marido y el hijo, lo que le da un tono de panfleto melodramático a una película que en el resto de sus elementos funciona mejor. En el extremo opuesto de esa poco interesante y mal servida historia privada a manos del personaje del marido, interpretado por Ben Wishaw, que es la parte más tópica y previsible de todo el tema, un bajón del conjunto, nos encontramos entre lo más positivo e interesante lo que realmente constituye la verdadera columna vertebral del relato, eso es: la relación entre la sufragista novata interpretada por Mulligan y la veterana líder a la que da vida Helena Bonham Carter. El otro punto fuerte interesante de la película queda definido por el vínculo que se establece entre el personaje del policía interpretado por Brendan Gleeson y la protagonista. En esos fragmentos el conjunto del relato sube de interés, frente al bajón que suponen los momentos más blandos de la relación con el marido y el hijo, puro culebrón folletinesco que además le roba tiempo al tema central, dejando sin cubrir tanto como deberían el personaje de la mártir final, personaje interesante que queda en poco más que boceto, y desperdiciando la oportunidad de sacarle más jugo a la contribución de Meryl Streep, que es poco más que un cameo. Intuyo que la intención de los creadores de la película era contar el asunto desde el punto de vista de las tropas de choque de las sufragistas, los soldados de a pie, el escalafón más bajo y sufridor de todo el movimiento, sin meterse en los foros de las grandes decisiones y la máxima jefatura del asunto, y me parece un planteamiento válido, pero no con esa flojera de encadenamiento de tópicos panfletarios que le aplican a los estragos de la “lucha” por el voto en la vida privada de la protagonista. Esa parte no está de sobra, ni mucho menos; lo que ocurre es que es poco sólida en su construcción dramática, y pienso que en esa falta de solvencia arrastra a las partes más interesantes del resto de la película.

Me gusta aportar ejemplos con los que el propio lector pueda hacer sus comparaciones y llegar a sus propias conclusiones, así que para que quede más claro estos comentarios, les propongo que comparen Sufragistas con otras películas se similar intención y temática próxima, como Norma Rae o Silkwood, que considero mejores.

Miguel Juan Payán

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