Crítica de la película Collateral

La mejor película de Michael Mann desde Heat

Parecía una noche cualquiera en las que Max (Jamie Fox) llevaba en su taxi a los diferentes pasajeros que requerían sus servicios mientras, por el retrovisor, conoce a sus pasajeros mientras trata de ser el anfitrión perfecto. Sin embargo, hoy es una noche diferente y rápidamente se tuerce cuando Max recoge a un asesino a sueldo, Vincent (Tom Cruise), que lo obliga a conducir, llevándole de encargo en encargo mientras por el retrovisor vamos conociendo poco a poco a ese misterioso asesino a la vez que Max tendrá que hacer algo para evitar que Vicent cumpla todos sus encargos.

Recuperamos en este film al mejor Michael Man, con una apariencia visual que hace que esta película sea la que más se acerca a Heat dentro de toda la filmografía de este director.

Con una trama inicialmente sencilla pero muy bien construida, la película avanza al principio de manera pausada mientras vamos conociendo poco a poco a Max y el sueño que este persigue (montar un negocio de limusinas) mientras cada noche trasporta personas de un punto a otro para conseguir hacer realidad ese sueño.