Crítica de la película Padre no hay más que uno 2. La llegada de la suegra

Mejor y más divertida que la primera entrega. Que no es siempre sencillo.

     Y menos cuando se hace un proyecto en apenas un año, desde que se estrenó la primera entrega y se anunció la secuela, hasta que ha llegado la misma. La clave, para mí, tiene que ver con un guión que seguro que no ha sido fácil crear en tan poco tiempo, entre el propio Segura y Marta González de Vega, pero lo han conseguido, quizá beneficiados del hecho de que en esta ocasión partían más de una idea original que en la anterior, remake de la película argentina que también fue adaptada en Italia y en Francia. Aquí las ideas son más frescas, más libres y, también, un puntito más cafres. Una de las cosas por las que su humor funciona.