Crítica de La Unidad Temporada 1

Acción, intriga, realidad y actualidad se citan en una excelente serie policial.

     La unidad tiene todos los ingredientes necesarios para atrapar al espectador en una montaña rusa de intriga que además se asienta sobre hechos reales siguiendo la pista de los agentes de la policía española que integran la primera línea de la lucha contra el terrorismo yihadista en Europa.

     Es así. Lo dicen los datos y de ello da buena cuenta la frase que encabeza el primer capítulo de esta serie creada por Dani de la Torre y Alberto Marini. Lo que nos proponen es abordar sin complejos y con un ambicioso despliegue de producción que se desarrolla en varios países a la vez, un drama de ficción televisiva que no tiene nada que envidiarle a las propuestas que nos llegan de otros países en el género de intriga policiaca.

Crítica de la película Cartas a Roxanne

Colorista y libre aproximación de Alexis Michalik a la vida de Edmond Rostand, cuando este dio pie a la idea de escribir Cyrano de Bergerac.

     Los mecanismos de la creatividad son caprichosos, y muchas veces llegan sin sentir. Algo así plantea el cineasta novel Alexis Michalik, en esta ópera prima sobre la existencia de uno de los dramaturgos franceses más populares en el país de La Marsellesa, merced a su obra Cyrano de Bergerac.

     La acción arranca en el París del caso Dreyfuss y de los primeros ensayos del cinematógrafo de los hermanos Lumière. Allí, en la Ciudad de la Luz y del arte de vanguardia, el joven Edmond Rostand intenta sacar adelante su carrera como autor de textos teatrales. Sin embargo, su estrella parece apagada, y no hace más que fracasar una y otra vez. Pese a que la actriz Sarah Bernardt es su mentora, la inspiración no hace mella en la imaginación del autor y poeta. No obstante, el encuentro con el dueño de una brasserie –momentos antes de acudir a una cita con el famoso intérprete Constant Coquelin- enciende la luz de las musas en Rostand; al dar por casualidad con la historia de un héroe marcado por la desgracia y el talento, llamado Cyrano de Bergererac. Con solo apuntes de lo que tiene en mente y su facilidad de palabra, Edmond consigue interesar a Coquelin, y empezar a pergeñar lo que posteriormente será Cyrano de Bergerac.

Crítica de la película Dangerous Lies

Ni el reparto ni los giros de guión la salvan de ser un telefilm

     Más que nada porque la trama es de telefilm, los actores muchos son televisivos y no les dejan escapar de ese tipo de interpretación, y porque los giros se ven venir a doscientos kilómetros de distancia, cuando la película todavía está en pañales. Me juego con ustedes veinte euros a que la mayoría son capaces de descubrir el truco y detectar al villano o villana de la función, o villanos o villanas, en cuanto asomen la cabeza. Es cuestión de presentación de personajes y de estilo visual. De tópico de película de sobremesa de algunas cadenas televisivas y de argucias ciertamente… poco interesantes en el desarrollo. De nuevo, vean la película y díganme si no lo vieron venir ustedes también. Todo.

     La película cuenta la historia de una joven pareja, casada y con problemas de dinero (ya pasaremos a ello después). Ella trabaja como camarera mientras él estudia. Una noche tras un atraco, él impide el mismo y su vida cambia cuando ella empieza a trabajar para un anciano con mucho dinero que fallece misteriosamente y deja todo lo que tiene en herencia a la joven. A partir de eso, un juego de engaños, mentiras y traiciones se desarrollará ante nuestros ojos para dejarnos como estábamos… con la sensación de que la película no tiene nada nuevo, absolutamente nada nuevo, que ofrecer. De hecho algunas cosas además las ofrece de una forma muy, muy irregular. Casi sin alma o interés. Especialmente en su tramo final, donde nada encaja.

Crítica de la película Amor. Boda. Azar.

El reparto intenta salvar los muebles de esta comedia ramplona.

     Comedia romántica de hecho, un proyecto y un producto que viene de una película francesa, Plan de Table, que además emplea aquí un guiño o giro que podía haber dado muchísimo más juego, con un elemento de homenaje o broma, ya desde el título, a Al Filo del Mañana, que es conocida también como Live. Die. Repeat, igual que esta nueva película tiene como título original Love Wedding Repeat, porque en un momento determinado juega con esa circunstancia y con ese elemento de repetición. No diremos exactamente cómo, pero sí puedo garantizar que no pasa de la anécdota y que como siempre, se queda simplemente en un guiño, cuando podía haber dado pie a otra nueva película. Una muchísimo más divertida.

     Dos personas que se conocen y conectan, pero que por azares del destino y porque viven a un océano de distancia, no consiguen que esa cita inicial se convierta en algo más. No vuelven a verse hasta que la hermana de él, prepara su boda y se reencuentran. Pero todo lo que puede salir mal, sale mal en esa boda gracias a un curioso cambio de orden en las mesas de la boda… Aunque ¿y si el destino te diese la oportunidad de repetir las cosas hasta encontrar la fórmula correcta? Más o menos ese es el punto de partida de la película, un punto de partida que tarda demasiado en llegar porque la película tarda demasiado en arrancar para una comedia romántica. O para una comedia. Es indiferente.

Crítica de la película Monos

El brasileño Alejandro Landes muestra una gran capacidad narrativa con esta intensa película.

     Un lugar perdido en la selva de un país no identificado, un conflicto armado del que tampoco se dan datos, y un grupo revolucionario que no se sabe muy bien qué es lo que busca ni cuáles son sus demandas específicas. Bajo estos parámetros de misteriosa trascendencia, el cineasta Alejandro Landes monta un cuadro coral contundente y con suficiente fuerza escénica, como para transmitir un conjunto de emociones diversas entre los espectadores.

     La trama arranca con unos adolescentes en actitud marcial, los cuales se machacan en una montaña alejada de cualquier foco de civilización. Allí llega un hombre que les instruye en ejercicios tácticos y entrenamiento militar, al tiempo que les pone al corriente de lo que la supuesta organización en la que se han alistado espera de ellos. Los muchachos son reclutas al servicio de una causa revolucionaria, y –entre otros cometidos- deben mantener en buen estado a una doctora norteamericana que se encuentra secuestrada (a la vez de una vaca a la que tienen que proteger para obtener leche de ella). Lobo, Lady (Leidi), Sueca, Pitufo, Perro, Bum Bum, Pata grande y Rambo son los apodos que estos jóvenes portan en el campamento. Poco a poco, la selva y el aislamiento hacen que estos perdidos protagonistas se enfrenten entre ellos, mientras la violencia del entorno penetra en su psique y determina sus actos de manera irremediable.

Crítica de la película Fuga de Pretoría

Entretenida e ilustrativa, con un magnífico Daniel Radcliffe de protagonista.

   Quizá ese sea el mejor motivo para ver la película, el trabajo de un joven actor que poco a poco se va quitando la etiqueta de Harry Potter haciendo lo más difícil, alejarse de productos excesivamente comerciales e interpretando los papeles que realmente le interesan, aunque eso lleve a películas con estrenos limitados, con pocas miras comerciales o que se estrenan directas en video o streaming, como sucedió hace nada con Guns Akimbo, por ejemplo. Pero a Radcliffe le interesa hacer esos papeles, esas películas, interpretar cosas muy distintas, personajes que no se parecen en nada unos de otros y que le permitan jugar con su imagen, y con la percepción que el público tiene de él y de su trabajo.

   Basada en hechos reales, la película narra la historia de dos jóvenes activistas políticos, dedicados a luchar contra el apartheid en Sudáfrica. Pese a ser blancos, ambos desean un mundo de libertad e igualdad para todos, así que reparten propaganda de una forma peculiar (una que hace intuir otro camino para la película, más cercano a Munich por ejemplo. Por desgracia no es ese tipo de historia) y son condenados a varios años de prisión en Pretoria. Allí planean escapar a toda costa en una lucha contra el tiempo. Así, tras ese arranque, la película pasa por una etapa cercana a El Expreso de Medianoche, pero mucho más liviana, y termina con una suerte de Fuga de Alcatraz pero basada en hechos reales. Esos tres referentes que tiene la película acaban haciéndole más mal que bien, porque nunca está a su altura…

Crítica de la película Los Hermanos Willoughby

Interesante película de animación familiar de la mano de Netflix.

     Una Netflix que ya nos proporcionó el pasado año la nominada al Oscar Klaus, del estudio español SPA, y que ahora nos presenta de la mano de BRON esta mezcla de stop motion y animación digital, una mezcla similar a la que vimos en películas como La LEGO Película, que hace que la animación digital parezca por momentos stop motion, con un estilo muy marcado y particular. Y además con un humor irreverente y único que puede recordar a otro proyecto de la productora, La Familia Addams, con la que comparte tono y mensaje sobre la familia disfuncional, distinta, especial… No todas las familias son iguales, ninguna es perfecta y, a veces, tenemos que crear nuestra propia familia. O algo por el estilo.

     Los hermanos Willoughby nos presenta una familia con tintes dickensianos, casi cercana a Oliver Twist o similares. Unos padres negligentes, ensimismados el uno en el otro, sólo pendientes de ellos, que son capaces de no dar de comer a sus hijos más que sobras, de castigarlos durante días en la carbonera o de echar a la calle a sus vástagos si los problemas que les generan son excesivos. Una pareja despreciable que tiene cuatro hijos, Tim, que sueña con la gloria pasada de su familia, Jane, inteligente y sensible, y los gemelos Barnaby… Sí, no tienen nombres individuales y parecen sacados de El Resplandor. Con esos padres parece lógico que, tras encontrar a una huérfana en la calle, los Willoughbys deseen encontrar su propia familia y deshacerse de sus padres.

Tyler Rake ★★★

Abril 22, 2020

Crítica de la película Tyler Rake

Cine de acción con un brutal Chris Hemsworth, pero un guión menos redondo.

       De la mano de la producción de los hermanos Russo, con guión del propio Joe y basado en la historia de su propia novela gráfica, que crearon junto a Ande Parks, nos llega esta película. Una historia alejada del mundo de superhéroes de Marvel donde los hermanos Russo y Hewmsworth, quien también produce esta película, han colaborado extensamente. Y eso nos lleva al otro nombre ligado a la película, el de su director, el debutante Sam Hargrave, experto doble de escenas de acción, coordinador de especialistas y coreógrafo, pero que aquí da el salto finalmente a la dirección con una película que le va como anillo al dedo. Un vehículo de acción con aires de película de los ochenta y de vehículo de acción asiática.

       Tyler Rake es un mercenario del mercado negro, que es contratado junto a su equipo, para rescatar a un joven secuestrado, hijo de un poderoso hombre enfrentado a otros no menos poderosos hombres. Rake hará lo que esté en sus manos por proteger al joven, incluso a riesgo de perder su vida o de equivocarse, porque algo le impulsa a salvar a este desconocido adolescente. Una carrera contrarreloj por las calles de una ciudad en guerra, con el gobierno, las bandas y cualquiera que desee hacerse un nombre buscando a ambos. Se pueden imaginar el resto. La verdad es que el guión, tiene demasiados tópicos y no hace falta darle muchas vueltas para saber lo que nos espera en cada momento. No pasa nada, la película nos distraerá con sus brutales secuencias de acción.

Crítica de la película Código 8

Soporífera mezcolanza de géneros que desaprovecha la premisa del cortometraje.

       En 2016 el director Jeff Chan estrenó el cortometraje Code 8, en el que mostraba un interesante futuro distópico. Uno en el que las personas con superpoderes ya no eran respetadas por la sociedad, vivían en la pobreza y tenían que pagar unas tasas para poder utilizar sus poderes y de esta manera ser controlados por el gobierno. En ese entorno se movía Connor Reed (Robbie Amell), un joven con poderes que tras una discusión sobre el pago de un trabajo se debe enfrentar a unos robots de policía y a un oficial (Sung Kang). La premisa no era especialmente novedosa si tenemos en cuenta que en la saga de X-Men ya se planteaba una problemática similar, pero ese tono de thriller callejero a lo David Ayer mezclado con el cine de superhéroes le sentaba realmente bien y abría la puerta a un futuro largometraje.

Crítica de la película Sergio

Flojo biopic de la vida del alto cargo de la ONU Sergio Vieira de Mello.

         Especialmente de sus últimos años y de su época en Irak, definida por un intento por cambiar las cosas tras la invasión de la coalición a inicios del siglo XXI. La película falla irremediablemente porque en su intento por humanizar al personaje se dedica a mostrarnos una serie de tópicos muchas veces terribles sobre su relación romántica con el personaje de Carolina Larriera, su pareja en el momento de contarnos la historia. Una historia romántica similar a la vista en otras películas como ésta. Por ejemplo aquella terrible con Ajelina Jolie y Clive Owen llamada Amar Peligrosamente. Un culebrón mal elaborado, sin sangre y con momentos sonrojantes, que es salvado por el talento de sus intérpretes.

         Sergio Vieira de Mello viaja a Irak para ser el alto cargo de la ONU en la región tras la ocupación norteamericana. Es 2003 y el país es un polvorín. La muerte de Sadam Hussein no parece solucionar nada y mientras la gente se desespera Sergio planea un cambio que pueda mover las cosas y salvar el país. Pero un atentado en la sede de la ONU de la capital, cambiará todo. Con su vida en riesgo, Sergio recordará su viaje hasta Irak, su paso por Timor Oriental, su relación con sus hijos y, sobre todo, con la que sería el amor de su vida, Carolina, que trabajó con él codo a codo durante los últimos años.