Crítica de la película Diamantes en bruto (Uncut Gems) de Netflix

Sin duda la mejor interpretación en la carrera de Adam Sandler. Y su mejor película.

Ya le habíamos visto demostrar lo que podía hacer si le daban algo de cancha en la excelente Punch Drunk Love, pero aquí Sandler se supera y nos hace pensar en lo que podía haber dado de sí su carrera si en lugar de su humor facilón y su búsqueda de éxitos de taquilla, se hubiese dedicado a este tipo de proyectos. O incluso a compaginarlos. A darnos una de cada, como han hecho muchos, muchos otros actores. Nos hemos perdido muchas interpretaciones como ésta, que podría perfectamente convertirse en una de las nominadas a los Oscars el próximo día 13 de enero. Y sería más que merecida. Porque Sandler sabe meterse en la piel de su Howard Ratner y aprovechar todas las armas en su arsenal…

La película de los hermanos Safdie (no muy conocidos pero con tres películas anteriores magníficas) nos lleva a la vida de Howard Ratner, joyero judío en Nueva York, jugador compulsivo y ludópata sin ganas de recuperarse, que tiene una doble vida con su amante en la ciudad y su familia en los suburbios, aunque nadie se cree sus mentiras. Endeudado con todos los corredores de apuestas de la ciudad, Howard busca apuntarse un gran tanto, o bien con una apuesta imposible o con un ópalo que ha llegado de África y que podría ser la clave de las apuestas en la final de la NBA. Todo esto ambientado en 2012, con el jugador Kevin Garnett jugando un papel capital…