Mute ★★

Marzo 08, 2018
Duncan Jones pierde el norte intentando imitar a Blade Runner. Una película fallida a todas luces, que hereda del anterior proyecto del director, la también muy floja Warcraft, la sensación de que hay dos películas dentro de la propia historia, y que al director le gusta mucho más una que otra, lo que se refleja en unos bajones de ritmo considerables y la ausencia de una dirección clara para una historia que quiere ser Blade Runner y se queda en una copia visual sin personalidad propia, sin sentido y con demasiadas cosas colocadas a propósito para hacer que la historia encaje, sin que sea en ningún momento algo natural o coherente. Duncan Jones tras la excelente Moon y la muy interesante Código Fuente, desaparece por completo en Mute…

Un futuro cercano en el que un amish mudo tras un accidente de infancia, trabaja de camarero y vive junto a una joven de la que está enamorado. Una mujer que esconde secretos y que antes de poder contárselos desaparece sin dejar rastro, lo que le llevará a investigar para tratar de encontrarla, mientras que un médico y desertor del ejército americano, busca una forma de llegar a casa de una vez por todas junto a su hija. De cómo y por qué esas dos historias están interconectadas… hay que ver la película, si uno no abandona por el camino, claro. Una historia con potencial visual, sin duda, pero todas sus ideas son copiadas de películas anteriores, sobre todo de Blade Runner.