El Autor ****

Noviembre 13, 2017
El proceso creativo pervertido a través de los ojos de Javier Gutiérrez. La nueva película de Manuel Martín Cuenca es un relato perverso y cínico, una suerte de sátira sobre el proceso creativo y lo que lo mueve, a través de los ojos de un actor tan brillante como Gutiérrez y con un tono a caballo entre ese humor algo siniestro y el cine negro y de suspense. Una historia más compleja de lo que parece que tiene ecos de Following, de Christopher Nolan, aunque teniendo en cuenta el origen de la historia, una novela de Javier Cercas de los años ochenta, es posible que el director británico también tomase ideas de la misma para contar su primera película, protagonizada como aquí por un escritor en busca de inspiración.

Un tipo mediocre, con un trabajo que odia y una esposa que triunfa como escritora. Él quiere dedicarse también a la literatura, pero no importan los cursos, talleres o charlas a las que asista, no es capaz de crear algo con un mínimo de calidad. Hasta da un giro a su vida y empieza a seguir a la gente que le rodea, a investigar en sus vidas, a profundizar en lo que esconden, buscando la inspiración. Es entonces cuando empieza a crear algo con verdadera alma, pero también cuando se involucra en una historia más compleja de lo que piensa, en donde realidad y ficción se confunden, pero que sirve para que la vida vacía del escritor cobre sentido por momentos.