Crítica de la película El caballero oscuro, La leyenda renace

Nolan pone el broche de oro a su saga de Batman con una obra maestra del cine. Una película que supera todas las expectativas, que eran extremadamente elevadas tras esa pedazo de película que fue El Caballero Oscuro y que sirvió para redefinir el cine de superhéroes, aquí haciendo el más difícil todavía para cambiar las reglas del juego de los blockbusters. El listón se ha puesto a una altura desmesurada porque Nolan ha demostrado que se puede y se debe hacer un blockbuster cargado de acción, trepidante y épico, pero a la vez lleno de personajes memorables, drama humano y social que se conjuga de forma espectacular, vibrante y emotiva en uno de los mejores cierres que se puede dar a una trilogía jamás visto en una sala de cine.

Olvídense de los Peter Jackson, los James Cameron y similares de rigor. En lugar de apostar por las nuevas tecnologías y vender la vida por epatar visualmente al espectador, sin que haya mucha tela que cortar en el guión, Christopher Nolan siempre ha apostado por hacer de sus guiones y su tradicional forma de contar el cine su mayor baluarte. Hacer historias que realmente interesen al espectador, con personajes que traspasen la pantalla y te lleven a un mundo ficticio pero real, aunque se trate de cómo controlar los sueños de la gente. Aunque se trate de un tipo enmascarado con capa y un coche que parece un tanque. Nolan apuesta por esas historias que se nos quedan dentro, que no nos dan todo mascado y pulido para que no tengamos que pensar. Películas que te apetece repetir a los dos minutos de terminar la proyección. El auténtico revolucionario del cine moderno es Christopher Nolan, y ni señores del Anillo, ni Avatares ni Matrix varios van a cambiar eso.