El caso Sloane ****

Mayo 15, 2017
Una de las películas que más me ha gustado esta temporada.

Si ha visto la serie House of Cards, e incluso El ala oeste de la Casa Blanca, muchas de las cosas que vas a ver en este largometraje te van a sonar. Pero lo que más me ha llamado la atención de la película es su solidez como relato cinematográfico. Una solidez que suele ser característica habitual en la filmografía de su director, independientemente de si lo que te cuenta el argumento de sus películas te interesa más o menos. En El caso Sloane hay que decir que quizá interese mucho más que los argumentos de otras de sus producciones, porque realmente apunta y da en el blanco con su dibujo de cómo opera la política hoy y desde siempre, y no sólo en Estados Unidos y hoy, sino en cualquier lugar del mundo y en cualquier momento. Más o menos nos abre los ojos al papel de títeres que todos cumplimos fielmente como votantes dejándonos engañar por una clase política propensa a dejarse tentar por la corrupción. El poder corrompe. Más poder, más corrupción. Ese círculo vicioso queda expuesto como epicentro de la trama de intriga de El caso Sloane, sirviendo como motor de su argumento, pero lo que realmente nos acaba conquistando para entrar en la trama y zambullirnos plenamente en ella, son sus personajes y los actores que los defienden: por lejanos y ajenos que puedan parecernos en principio, no tardan en convertirnos a su causa existencial y absorbernos en sus conflictos. Madden es uno de los mejores directores de actores y uno de los más eficaces constructores de intrigas basadas en sólidos personajes del cine de nuestros días. Sale a la luz esta cualidad incluso en sus aquellas películas de su filmografía que en manos de otro director podrían haberse enfangado en el territorio de lo romántico-nauseabundo pero salen de ese pantano por la vía de una sobria, madura y sólida construcción de conflictos e intrigas. Piensen en Shakespeare enamorado, Su majestad Miss Brown, El exótico hotel Marigold y El nuevo exótico hotel Marigold.