Crítica de la película El día de la bestia

El Apocalipsis a manos de Álex de la Iglesia

En el año 1995 se estrenó la segunda película de Álex de la Iglesia, El día de la Bestia, una película que funcionó estupendamente en taquilla y que consiguió nada menos que 6 premios Goya de los 14 a los que aspiraba: director, actor revelación, dirección artística, maquillaje y peluquería, sonido y efectos especiales.

El director nos ofrece con esta película un estupendo entretenimiento pero detrás de esa fachada hay mucho más como veremos posteriormente, después de hacer un breve resumen a su sinopsis.

El sacerdote Ángel Berriatúa (Álex Angulo) cree que ha conseguido descifrar el mensaje secreto del Apocalipsis según San Juan Evangelista, confesándoselo a su compañero del santuario que muere el un misterioso accidente. Según Ángel, el Anticristo nacerá el 25 de Diciembre de 1995 en Madrid, por lo que decide acudir a la capital para tratar por todos los medios de evitar el nacimiento del hijo de Satanás.

Desde que llega a Madrid, Ángel (el padre Berriatúa) decide hacer el mal para vender su alma al diablo creyendo que de esta manera el mal le desvelará el lugar donde nacerá el Anticristo pero rápidamente se dará cuenta de que no funciona. Es entonces cuando conoce a José María (Santiago Segura), un dependiente de una tienda de discos y amante de la música satánica que se unirá a el padre Berriatúa en esta satánica misión en la que buscan convocar al demonio para averiguar dónde tendrá lugar el Apocalipsis.