El fundador ****

Marzo 06, 2017
Michael Keaton borda un papel hecho a su medida en una de las películas más curiosas del año.

El fundador es primero y ante todo una crónica muy bien articulada sobre cómo opera el fenómeno de las franquicias tomando como epicentro del relato una de las más exitosas empresas de los Estados Unidos. A través de la historia del fundador de McDonalds, el director consigue levantar al mismo tiempo una ilustrativa crónica sobre la creación de un gigante del capitalismo extendido por todo el mundo, y con ella y sobre todo uno de los personajes más interesantes que ha interpretado Michael Keaton a lo largo de su carrera. El largometraje toma como trasfondo y pretexto la génesis de la empresa de las hamburguesas para profundizar con gran habilidad visual en el conflicto al que se enfrenta el protagonista, que se convierte en metáfora en carne y hueso del pulso entre el éxito y el fracaso que parece pesar permanentemente sobre el capitalismo en general y la sociedad estadounidense en particular. Dos formas de entender el liderato se enfrentan en la película. Por un lado el liderato creativo, eficaz pero privado de la ambición y el hambre inagotable de éxito representado por los dos hermanos McDonaldque piensan y sientan las claves para conseguir el éxito de la pequeña empresa. Por otro el liderato agresivo, arrollador, de apisonadora, de Kroc, que no necesita crear nada para sacarle partido a la idea de otro y perfeccionarla como máquina de hacer dinero con las distintas contribuciones creativas o dinerarias de otros. Ocurre cada día en distintas empresas: unos crean y otros se nutren del talento ajeno, especialmente del de aquellos que carecen de la ambición necesaria para convertirse en depredadores.