Curro Velázquez construye una simpática comedia sobre fútbol y religión, en la que los chistes de risa fácil son aptos para toda la familia.

La Champion League con sotana (o la Champion Clerum, que es su equivalente en la película de Curro Velázquez) sintetiza el pretexto argumental de esta entretenida obra, en la que el responsable de El chiringuito de Pepe presenta un vehículo carente de mayores ambiciones que la de entretener al personal, sin dobleces ni puntos muertos.

Las similitudes con filmes de la naturaleza de El padrecito, aunque sin Cantinflas de por medio, y con series televisivas como ¡Ay, Señor, Señor! ayudan a configurar el espacio humano donde adquiere todo su sentido la tesis argumental de Que baje Dios y lo vea: un figurado lugar de monasterios complacientes, en el que es posible equilibrar los ejercicios espirituales con los lanzamientos a portería.