Crítica de la película Escape Room 

Imaginativa película de Adam Robitel, dotada de ritmo frenético.

Las múltiples similitudes con filmes de semejante factura temática a Escape Room no consiguen apagar el fulgor y el interés de esta vertiginosa obra, rodada con inteligencia y enorme sentido del entretenimiento activo. Adam Robtitel, como muchos cineastas antes que él, da una vuelta de tuerca tecnológica y social a la leyenda del laberinto y el minotauro cretense; y construye un mecano a lo Agatha Christie, donde los diez negritos de la novela de la escritora británica se convierten en seis jugadores, sin aparente conexión existencial entre ellos.