Crítica de la película Guns Akimbo

Divertida, disparatada, llena de acción… pero podía haber sido mucho más.

Se queda en la superficie la nueva película protagonizada por Daniel Radcliffe, quien está empeñado tras la saga Harry Potter en sorprendernos con cada papel. Estoy seguro que tiene ofertas de superproducciones en papeles protagonistas o secundarios, y el actor sigue empeñado en hacer películas que le gustan y le apetecen. Digno de elogio con títulos como Swiss Army Man, Fuga de Pretoria, Imperium o Lost in London. O Guns Akimbo, la película de Jason Lei Howden, artista de efectos visuales en El hombre de acero o El Hobbit, y responsable de la interesante Deathgasm. Película a la que le sucede lo mismo que a esta… el arranque es muy interesante, pero se diluye cuando confunde fondo con forma.

La película se centra en la vida de un pobre tipo que trabaja en una compañía de videojuegos, un mediocre trabajador al que su novia le dejó, al que su jefe presiona sin piedad y que no es capaz de hacer nada de auténtica utilidad con su vida. De hecho, ahora pierde el tiempo con un “programa” que está haciendo arder internet, en el que la gente se mata los unos a los otros, para desgracia de la policía que no es capaz de encontrarlos y acabar con ellos, y donde Nix es la reina del mismo, una joven asesina brutal y despiadada que es capaz de acabar ella sola con un decenas de asesinos de una tacada. Allí puede dar rienda suelta a su odio… hasta que los responsables del programa le incrustan dos pistolas a sus manos y le obligan a matar o ser matado…