Aunque se colocase como número uno la semana pasada con su estreno y sus 60 millones de dólares, y aunque se mantenga en su segunda semana como la más vista de Norteamérica, los resultados de Hobbs y Shaw son algo decepcionantes. La película no cumplió con las expectativas que marcaban un estreno más cerca de los 100 millones que de los 50, y su desgaste en la segunda semana también ha sido mayor de lo esperado. No va a ser un fracaso, porque el mercado internacional no ha respondido mal, pero formando parte de la franquicia Fast and Furious, esperábamos mucho más. Y más con dos de sus miembros más populares y con Dwayne Johnson, considerado el actor más taquillero del momento, aunque sus últimas películas con Rampage y El rascacielos, no han sido los éxitos que se esperaba. Jason Statham sí sorprendió el pasado agosto con Megalodón, pero aquí ambos se han quedado cortos respecto a lo esperado. La película cae más de la mitad en su segundo fin de semana, acumula 108.5 millones de dólares en Norteamérica al sumarle otros 25,4 millones, y más de 332 en todo el mundo. Su coste de 200 millones es lo que complica las cifras en este caso…