Crítica de la película Skin

Un necesario alegato contra el racismo que coge fuerza gracias a la interpretación de Jamie Bell.

El racismo y el amor son dos temas que siempre han ocupado un lugar privilegiado en la filmografía de Guy Nattiv. Junto a Erez Tadmor, el director de Skin ya abordaba el poder de la comunicación en las relaciones románticas en el corto Dear God y el racismo en Stranger. Sin embargo, el reconocimiento internacional le llegó en solitario y de la mano de Skin, un interesante cortometraje ganador del Oscar en 2018 que afianzaba sus constantes temáticas y retrataba el auge del supremacismo blanco en Estados Unidos.

Tras los rumores que cada vez alejan más a Daniel Craig del personaje, incluso sabiendo que firmó contrato en principio para otra película más y que ciertas fuentes aseguran que el actor ha rechazado una enorme mejora salarial para que repita el personaje, más nombres se suman a la puja por convertirse en el espía más famoso de la historia. Si hace no mucho hemos hablado de Idris Elba, Tom Hardy o Tom Hiddleston como posibles candidatos (este último tras su brillante papel en The Night Manager, esa serie que todo el mundo debería ver) ahora el nombre que ha salido a la luz es el de Jamie Bell, el joven actor que saltó a la fama con Billy Elliot. Según asegura The Sun, el actor ha mantenido ya una reunión con los productores de Bond para acercar posturas respecto al papel y la franquicia.