Buena película que le da otra vuelta de tuerca al tema de los superhéroes en el cine.

El cine italiano vuelve a demostrar su originalidad y riqueza de propuestas cuando aborda los géneros y tendencias dominantes en cada etapa del cine más comercial. Si en etapas históricas anteriores le tocó el turno al cine de romanos que convirtieron en Peplum, al western que convirtieron en western mediterráneo (o espagueti western si ustedes lo prefieren), al terror y la intriga que transformaron en el giallo, etcétera, ahora, como no podía ser menos, se atreven a morder la rosquilla del cine de superhéroes con su habitual habilidad para mezclar referencias y propuestas de una cultura ajena con las señas de identidad propias, sin renunciar a pinceladas de cine de explotación absolutamente disparatado que hacen furor entre los incondicionales del frecuentemente interesante ceremonial de hibridación que practica el cine italiano con cualquier género que les llegue a la puerta procedentes de otro entorno sociocultural.