Crítica de la película Johnny English de nuevo en acción

Floja explotación de un personaje y reparto que merecen más chispa en guión y diálogos.

Más de lo mismo. Rowan Atkinson y la parodiad el cine de espías al estilo James Bond. En este caso reclutando a una “chica Bond”, Olga Kurylenko, que es lo mejor de la película y tiene mucho mérito por el aplomo que muestra para mantener el tipo en un puñado de situaciones y diálogos bastante manidos en la línea de los cientos de parodias del género de espionaje que han llegado a la cartelera desde que nuestros más remotos ancestros se pusieron a dibujar bisontes en las cuevas más primitivas. Vamos que cuando Ramsés II jugaba al mus, ya le contaban esos chistes.