Crítica de la película Jumanji Siguiente Nivel

Efectiva secuela a la altura de la primera película.

Sí, hay una secuela de Jumanji. Es obvio que iba a haber secuela de Jumanji. La película no costó 100 millones y recaudó casi 1000 en todo el mundo hace dos navidades, convirtiéndose en un éxito sorpresa. Los fans de la original la atacaron sin piedad antes incluso de verla, y pidieron el boicot al producto. La campaña funcionó mal, la verdad, y una secuela tuvo luz verde poco después de estrenarse. Con todo el equipo original, incluyendo no sólo al reparto, sino al director Jake Kasdan, y a los guionistas, Scott Rosenberg y Jeff Pinkner, quienes han escrito la secuela junto al propio Kasdan. Hay una sensación de continuidad y eso ayuda a que todo sea familiar para el espectador.

La secuela nos lleva al paso de los protagonistas en el mundo real, del instituto a la época universitaria, donde las cosas han cambiado. El protagonista, Spencer, no encuentra su sitio, ha dejado a su pareja y apenas habla con sus amigos. De regreso a la casa familiar por vacaciones, junto a su abuelo Eddie, interpretado por Danny DeVito, consigue arreglar el videojuego Jumanji y viajar allí, nadie sabe bien por qué, lo que obliga a sus amigos a retomar la aventura para rescatarle. Pero las cosas no salen como la última vez, y son Eddie y su viejo socio Milo (Danny Glover), quienes ocupan los avatares de Dwayne Johnson y Kevin Hart en Jumanji. Un cambio radical.