Crítica de la película La habitación (The Room)

Ingeniosa vuelta de tuerca a las historias sobre casas encantadas.

Fue una de las sorpresas de Sitges 2019 y por fin llega a las salas españolas. La habitación (The Room) es el nuevo trabajo del director Christian Volckman, que regresa a la dirección trece años después de su debut con Renacimiento (Renaissance). Alejado esta vez de la animación, pero sin olvidar los códigos del thriller, el director se zambulle en el fantástico con claros apuntes sociológicos y filosóficos. Una película emocionalmente compleja, peculiar y atrevida, que no convencerá a aquellos que se cuestionen continuamente sus reglas. Sin embargo, es difícil que su high concept no atrape la atención de los espectadores en sus primeros compases.

Crítica de la película La Habitación

Una poderosa película, una de las mejores del año. Tenemos los Oscars a la vuelta de la esquina y nos van llegando todas las principales nominadas a las categorías de peso, lo que nos deja cada semana una muestra de gran cine al que puede acceder una mayor parte del público (en otras épocas del año este tipo de cine se estrena de forma mucho más limitada). Ahora le toca el turno a La Habitación, un drama con toques de suspense que nos deja fascinados durante sus dos horas de proyección, en lo que son casi dos películas distintas, ambas igual de poderosas, bellas y fascinantes, con unas interpretaciones simplemente portentosas y una historia sobrecogedora, de esas que uno se lleva a casa y medita durante días.