Una de las películas que mayor controversia causó en el momento de su estreno, acusada de antisemitismo y de dar una visión sesgada de la historia de Cristo, pero a la vez el mayor éxito de Mel Gibson como director en taquilla, por encima incluso de su muy querida Braveheart. Y ahora parece ser que, como no teníamos pocas secuelas, remakes, reboots, precuelas y similares, los responsables de aquella película, Mel Gibson y el guionista Randall Wallace, con quien también trabajó en Braveheart, están trabajando en una secuela de la película protagonizada por Jim Caviezel. Según ha confirmado el guionista, Wallace, a The Hollywood Reporter, él y Gibson llevan tratando la idea de hacer una secuela de la película desde 2014 de forma seria, hasta el punto de que Wallace ya ha empezado a trabajar en el guión para poder presentarlo a diversas productoras y distribuidoras.