Crítica de la película La leyenda de Tarzán

Tarzán vuelve al cine para las nuevas generaciones. Lo cual implica varios cambios y ciertas variaciones para adaptar al personaje a los tiempos que corren, a las nuevas audiencias y a los nuevos y más actuales gustos de las mismas, que hacen que el resultado en sí no tenga el espíritu de los libros, pero quede reflejada como una de las mejores adaptaciones del personaje a la gran pantalla que podemos recordar. Un personaje que no ha sido todo lo bien tratado que debía ser por el cine o la televisión, y que recientemente, al margen de un par de versiones animadas y otras más fallidas que es mejor no recordar, había sido olvidado casi por el medio, relegado a personaje en la memoria. El cine había optado por considerarlo siempre un personaje de serie B, pero en esta ocasión, con 180 millones de dólares, la película goza por fin de la relevancia que se merece, del tipo de presupuesto de serie A que puede elevar una propuesta por encima de la media. El resultado es tremendamente entretenido, con acción y aventuras para toda la familia, pero que dejará a los fans del personaje literario algo desangelados. Ellos buscaban otra cosa.

Pero no es justo atacar a la película centrándose en ello. Sí, no tiene ese aire de fantasía y magia que tenían las novelas (mucho más emparentadas con Conan, con ese género pulp que tan buenos recuerdos deja a quien se acerca a los libros y relatos de aquellos autores), pero la película, en sus propios términos se sostiene perfectamente gracias a diversos factores. Pasado el tema de la adaptación, en este nuevo mundo de Tarzán encontramos personajes interesantes, acción a raudales, buen gusto a la hora de rodar y crear este nuevo marco y un guión bien estructurado y competente. Un guión que nos lleva a un Tarzán acomodado en Londres, que ha dejado atrás África, que tiene fantasmas con los que lidiar allí, y que debe regresar a su pesar porque algo se cuece en el Congo gobernado por los belgas. La codicia de unos y la venganza largamente esperada de otros. A su regreso, Tarzán deberá recorrer el país para salvar a Jane y, de paso, al pueblo oprimido por los belgas. Una historia sencilla pero bien planteada, con ciertos personajes muy interesantes y un reparto que merece la pena ser visto en pantalla, empezando por el nuevo Tarzán.