La mina **

Julio 26, 2016
Interesante propuesta de suspense que no acaba de desarrollarse plenamente dudando entre el terror y el drama.

La mina navega entre dos aguas todo el tiempo, plantea un prólogo como historia de terror y en muchos momentos sigue cuidadosamente, casi religiosamente, los tópicos y claves del género, pero luego prefiere dedicar el 90 por ciento de su metraje al drama familiar del protagonista. Produce así en el espectador una sensación de indefinición que acaba por confundirnos. Para que quede más claro: en su construcción tiene momentos que preludian un terror genérico más convencional, más descarado, pero a medida que avanza la trama se retira de ese planteamiento para entrar de lleno en su laberinto de relaciones entre los personajes y el pasado del padre y la hermana, que no por ser elementos de drama dejan de ser también víctimas del lugar común y lo previsible.