Crítica de la película Space Jam Nuevas Leyendas

Un nuevo punto de partida que nunca termina de arrancar.

      La primera película de Space Jam, en 1996, consiguió triplicar en todo el mundo su presupuesto de 80 millones de dólares, recaudando más de 90 millones sólo en Norteamérica. Y además dejando un buen sabor de boca en la audiencia que mantiene en su memoria la película como algo mejor de lo que era realmente. A su favor los míticos Looney Tunes, su humor desenfadado y el carisma de Michael Jordan. La nueva película intenta repetir mucho de lo que hizo la original hace ya 25 años, con un éxito dispar en su arranque, pero con un resultado final completamente insatisfactorio debido a su tramo final y a una duración desmedida que termina por lastrarlo todo.

Tras meses en silencio Lebron James, la estrella de la NBA, se ha pronunciado y ha informado del inicio del rodaje de Space Jam 2 en verano.

No sé si alguien lo esperaba, pero la secuela de Space Jam ya está en marcha. De hecho la película original, muy atacada en su momento (aunque yo la recuerdo con mucho cariño) con Michael Jordan protagonizando la historia junto a un grupo de Looney Tunes, sigue siendo la película de baloncesto más taquillera de todos los tiempos, con 213 millones de dólares en todo el mundo. Ahora, después de todo este tiempo, Warner vuelve a la carga, con esta secuela que se anunció en otoño, pero de la que no sabíamos más hasta la fecha.