Julie Delpy se pone delante y detrás de las cámaras para contar esta comedia de enredos familiares, con ciertas dosis de sainete generacional y algo de egocentrismo bienintencionado.

Los años han hecho que Julie Delpy afronte su madurez con la ironía de un espíritu altamente intelectualizado, como afectado por la bohemia artística en la que ha crecido. Pese a su aspecto, la hija de los también actores Albert Delpy y Marie Pillet es una mujer de fragilidad engañosa tras su melena rubia y su marmórea epidermis; ya que en sus actitudes revela una naturaleza irónica e intimidatoria.

Por lo menos, así lo deja entrever en las películas que componen su carrera como directora y guionista, dentro de la que Lolo no es una excepción a la norma.