Madre (2019) ★★★

Noviembre 11, 2019

Crítica de la película Madre

Sorogoyen vence pero no termina de convencer.

Su largometraje Madre viene precedido de un portentoso cortometraje del mismo título que es el arranque de la película, y además de Reino, la última película del cineasta, y una de las mejores películas españolas de los últimos años. Por eso quizá las expectativas eran tan elevadas y por eso la decepción ha sido algo mayor de lo esperado. ¿Significa eso que Madre es una mala película? Ni mucho menos. El director de Que Dios Nos Perdone parece no saber hacer algo así. Pero sí es cierto que esperábamos una de las mejores películas del año y no ha sido así. Es buena, por momentos muy buena, pero sabe a poco. Sabe a oportunidad perdida o quizá a otra cosa… Quizá a secuela que nunca debió suceder.

Porque de eso trata Madre. Es una secuela del cortometraje del mismo título con el que Sorogoyen estuvo nominado al Oscar. Él e Isabel Peña, coguionista, dan un giro a la historia y mientras que el arranque de la película es en sí mismo el cortometraje, el resto es otra cosa muy distinta. La historia de una madre que recibe una llamada de su hijo de 6 años, de viaje con su padre. El niño está en una playa de Francia, sólo, asustado. Su padre no aparece, y la llamada a su madre, en Madrid, es cada vez más angustiosa cuando la batería empieza a acabarse. 10 años después, esa madre vive en la playa donde su hijo desapareció, incapaz de dejar atrás el pasado, hasta que entabla relación con un joven de la edad que tendría su hijo ahora… ¿podría ser él?

Madre !

Septiembre 26, 2017
Darren Aronofsky se pierde en un interesante pero vano ejercicio de metáforas encadenadas.

La inspiración principal de Madre! es La semilla del diablo, adaptación que hizo Roman Polanski de la novela homónima de Ira Levin, y aunque hay alguna que otra fuente de inspiración citada por el director, como el largometraje Collective Unconscious, dirigido por Dylon Matthews, es inevitable que la sombra que más se proyecte sobre este largometraje sea precisamente el del antecedente de Polanski. Las comparaciones son odiosas. Cierto es. Pero en el caso que nos ocupa, resulta difícil obviar la influencia que otra película de Polanski, Repulsión, tuvo en distintos aspectos de otra película de Aronofsky, Cisne negro, de la misma manera que en Madre! su primera parte, con todo lo referido a la visita de los personajes de Ed Harris, Michelle Pfeiffer y los hermanos Gleeson, me trae a la memoria planteamientos del trabajo de Polanski en Un dios salvaje, en tanto que otros fragmentos del relato me han recordado La muerte y la doncella, otro trabajo de Polanski. Ojo, esta lectura que hago de las influencias o fuentes de inspiración del director al desarrollar este proyecto la cito aquí no tanto para buscar el demérito de la película que nos ocupa como para darle pistas a los lectores de este texto para que exploren por sí mismos estos otros largometrajes, todos ellos muy interesantes, caso de que no los hayan visto todavía. Pero aclarada esa percepción personal de posibles influencias, lo cierto es que Madre! desarrolla desde el primer momento un camino propio que la distancia de manera sensible y muy rápidamente del abordaje que hiciera Polanski de La semilla del diablo. En ningún caso vamos a ver “más de lo mismo” o un “remake”. El de Aronofsky es otro planteamiento, elige otro camino y centra su atención en elaborar un encadenado de metáforas que partiendo del mismo punto de arranque de La semilla del diablo claramente le llevan a otro sitio.