Viaje visualmente fascinante aunque irregular en su historia. Una película que está más cercana al thriller psicológico que al de terror, aunque tenga algunos momentos más que inquietantes y la ambientación nos lleve en esa dirección. Una película que supone el debut tras las cámaras de Segio G. Sánchez, responsable de los guiones de películas como El orfanato, Lo Imposible o Palmeras en la Nieve. Ahora da el salto a la dirección con una película cercana en espíritu a sus primeros trabajos como guionista, pero donde parece además haber aprendido bastante del director con quien ha colaborado asiduamente, J.A. Bayona. Su estilo visual tiene mucho de aquel y es capaz de contar la historia con una madurez que para sí quisieran muchos otros.

Una historia que se centra en una familia de cuatro hermanos y una madre, que huyen del pasado hasta que éste les alcanza, lo que les obliga a recluirse hasta que el mayor de ellos cumpla los 18 años y pueda hacerse cargo legalmente de sus hermanos. Una situación que en la vieja mansión en la que viven, llena de terribles secretos y quién sabe qué más, no será precisamente un paseo por el campo. La película sabe manejar esa trama a través de resortes visuales efectivos y a veces efectistas, pero en este género eso no es precisamente malo. La fotografía maravillosa de Xavi Giménez ayuda mucho y el pulso narrativo del director mantendrá a la audiencia continuamente interesada por lo que ve.