Matar a Santa ★★

Noviembre 23, 2020

Crítica de la película Matar a Santa

Ni Mel Gibson ni Walton Goggins levantan una película de mediocre resultado.

      La premisa era enormemente prometedora, una historia a caballo entre la sátira, el cine de acción y una reflexión sobre las fiestas, nuestro consumismo y el propio gobierno americano. Pero se cae poco a poco, se desmonta desde los primeros minutos, con ese camino que toma y que no es capaz de definir lo que quiere ser. Mel Gibson hace un Santa Claus con toques de realismo, un tipo cercano y que sufre para pagar las facturas y llegar a fin de mes cuando las cosas vienen mal dadas. Y Goggins es perfecto como asesino a sueldo que busca acabar con el gran Santa Claus por el enfado de un niño que no ha recibido lo que deseaba. Pero en poco más puede apoyarse la película.

Aunque parece que la película, de la que se habla desde hace tiempo, no termina de suceder, una de sus estrellas confirma que la película está en marcha de la mano del hombre que dio pie a todo.

      Hace más de 20 años que llegó a los cines Arma Letal 4, la última entrega hasta la fecha de una de las sagas de acción y buddy movies (películas de colegas) que de más éxito y más conocida de la historia del cine. Una saga que pese a haber incluido nombres realmente interesantes, ha tenido una constante de tres personas ligadas a todas las entregas de cine, Mel Gibson y Danny Glover como protagonistas, y el veterano director Richard Donner detrás de las cámaras (sí, sabemos que había más nombres como el productor Joel Silver, pero ya saben a qué nos referimos). Se rumoreaba un posible regreso desde hace mucho tiempo, como el de La Jungla de Cristal, pero nada se concretó, y al final lo que tuvimos fue una serie de televisión de tres temporadas que reimaginaba la historia. Simpática, pero olvidable. Y ahora parece que la saga de cine por fin podría regresar.

El actor y director Mel Gibson estuvo ingresado durante una semana en el hospital tras infectarse de coronavirus a principios de este año, según han informado sus representantes al Daily Telegraph de Australia.

     En declaraciones al periódico australiano, un representante del actor confirmó: “Dio positivo en abril y pasó una semana en el hospital. Fue tratado con el medicamento Remdesivir mientras estaba en el hospital, y ha dado resultados negativos en numerosas ocasiones desde entonces, así como positivos para los anticuerpos”. El Remdesivir se fabrica en los Estados Unidos y en su momento el presidente Donald Trump se jactó de que el país había comprado casi todo el suministro mundial de este medicamento.

Crítica de la película Entre la razón y la locura

Mediocre drama de época salvado por un imperioso reparto.

    Una película liderada por Mel Gibson y Sean Penn que tristemente se quedó sin fondos antes de tiempo, al parecer, y que los productores exigieron ver terminada antes que ver completa. Eso obligó a muchas cosas, eso provocó ciertos agujeros en la historia, muchos saltos de fe y la sensación de un producto a medio cocer, a medio hacer, pese a su magistral reparto. Incluso su director y guionista, Farhad Safinia, quien no fue reconocido en los créditos, firmados con el seudónimo P.B. Shemran. Gibson y Safinia querían rodar en Oxford, pero los retrasos y el exceso presupuestario llevó a la productora a obligar a rodar en el Trinity College, le retiraron los derechos de montaje final a Safinia, también su nombre y además comenzaron una batalla legal con Gibson y su productora que se negaban a que ese fuese el producto final que se lanzaba. Ninguno hizo promoción de la película.

Crítica de la película Dragged Across Croncrete

Imprescindible. Una de las mejores películas que vamos a ver este año.

S. Craig Zahler tiene ya sobrados méritos para ser un director del que hay que ver todo lo que ponga en pantalla, porque hasta ahora, nunca defrauda y además, vista Dragged Across Concrete, su carrera va claramente en ascenso en lo que a calidad se refiere.

El director de Bone Tomahawk y Brawl in Cell Block 99 vuelve a dar con este largometraje en el blanco con una perfecta propuesta de cine de género policial que demuestra que este tipo de fábulas urbanitas de violencia, acción y personajes atrapados en un existencialismo autodestructivo que les convierte en desorientados perdedores siguen teniendo una envidiable vitalidad como referentes narrativos. Ello se debe fundamentalmente a que, desde su papel como perdedores atrapados en sus propios laberintos, sirven muy bien como espejos de las frustraciones y obsesiones que marcan a los propios espectadores siendo así un puente perfecto entre la realidad y la ficción.

Braveheart ★★★★

Febrero 02, 2019

Crítica de la película Braveheart

El héroe que buscaba venganza y encontró la libertad

Cuando en 1995 Mel Gibson (Mad Max, Arma Letal, El Patriota…) estrenaba la que sería su segunda película como director, nadie esperaba el tremendo éxito que esta alcanzaría, alzándose nada menos que con cinco Oscars a mejor película, mejor director, mejor fotografía, mejor edición de sonido y mejor maquillaje.

El inicio de la historia nos sitúa en el año 1280 cuando el rey Eduardo I (Patric McGoohan) invade y conquista Escocia. Cuando un joven William Wallace (James Robinson) descubre que su padre y hermano han sido asesinados a manos de traidores del rey, decide vengar sus muertes. Es entonces cuando su tío Argyle (Brian Cox) le explica que para usar una espada primero tiene que aprender a usar su cerebro, por lo que lo acoge y lo lleva por toda Europa para educarlo.

Mediante una elipsis vemos al Wallace (Mel Gibson) adulto volviendo a Escocia con su pueblo, cayendo rápidamente enamorado de su amiga de infancia, Murron (Catherine McCormack). La pareja decide casarse en secreto debido a que el rey Eduardo ha otorgado tierras y privilegios a sus nobles entre los que se encuentra el derecho de pernada. Cuando uno de los soldados ingleses descubre a la pareja, trata de violar a Murron pero Wallace consigue impedirlo, atacando a varios soldados. Al tratar de huir, Murron es capturada y degollada como castigo. En venganza, Wallace regresa a la aldea y mata a toda la guarnición inglesa con ayuda de sus vecinos. Hartos de los excesos de los ingleses, inician una rebelión encabezada por Wallace contra los invasores ingleses.

Charlie Hunnam y Mel Gibson son los dos protagonistas del thriller de acción Waldo, donde estarán acompañados de Eiza González.

El cercano American Film Market que se celebrará en noviembre en Santa Mónica, lo que hace que muchos proyectos sin distribución se presenten en el mismo buscando su nuevo hogar, y días antes se muestran dichos proyectos para que empiecen a resonar en la mente de los distribuidores.

El actor y director habla por primera vez sobre su remake de Grupo Salvaje “Inicialmente era una mala idea”.

Ni siquiera el propio Mel Gibson lo tenía claro, o al menos eso parece, tras las declaraciones que hizo el actor recientemente tras una proyección de su nueva película, el thriller policial Dragged Across Concrete, de S. Craig Zahler, que protagoniza junto a Vince Vaughn. El actor, que apareció en la proyección de la película por sorpresa, lo que aprovechó Deadline para, al terminar el evento que incluyó una sesión de preguntas y respuestas con el público, preguntar a Gibson por Grupo Salvaje, y el actor habló del proyecto indicando que inicialmente pensó que era una muy mala idea, que no podía pensar que a nadie se le ocurriese hacer un remake de esa película.

Opinión del remake de Grupo Salvaje de Mel Gibson final de Animales fantásticos 2: Los crímenes de Grindelwald

Crítica de la película Hasta el último hombre

Una de las mejores películas bélicas sobre la Segunda Guerra Mundial.

Al nivel de las grandes: Salvar al soldado Ryan, La delgada línea roja, Cartas desde Iwo Jima, La colina de la hamburguesa, La colina de los héroes, La colina de los diablos de acero, Ataque, la serie Hermanos de sangre… Estas son las claves que pueden servir para hacerse una idea de cómo y por donde respira el último trabajo de Mel Gibson como director, una de sus mejores películas, mejor que la serie Las banderas de nuestros padres, The Pacific o Windtalkers y al nivel de otra joya del género bélico, o por aclararlo más, antibelicista, Senderos de gloria, de Kubrick.

Es también una de las miradas más brutales del cine a la guerra, sin adornos ni componendas para edulcorar las imágenes que representan el infierno de la muerte. Cada muerto y cada herido deja su huella en el espectador, que se ve totalmente envuelto en el huracán de violencia en algunas de las mejores escenas de acción que ha rodado el cine. Eso sí, acción con contenido, no acción por la mera acción o como adorno principal de la función. Detrás de las secuencias bélicas propiamente dichas, lo que oculta Hasta el último hombre es una apuesta muy actual por la vida frente a la muerte, una clara reflexión sobre las culturas de vida frente a las culturas y rituales de muerte, lo cual, con los tiempos de guerra contra el terrorismo en los que vivimos, resulta plenamente actual y va más allá del contexto histórico en el que se desarrolla este largometraje que por otra parte se basa en una historia real.

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