Crítica de la película Monster Hunter

Pasarratos entretenido que da lo que promete con eficacia.

      Disparatada y descerebrada, cierto, pero también  disfrutable como producto de evasión rápida y trepidante, todo acción, poco o casi ningún desarrollo de personajes. Es satisfactoria si uno sabe lo que busca y siempre que uno sepa lo que va a ver. Claro que confundirse de tipo de producto conociendo el título y sus artífices -Paul W.S. Anderson, Milla Jovovich y Constantin Films, responsables de la saga de películas  de Resident Evil, añadiendo al cocido a Tony Jaa, repartidor de collejas de Ong Bak- es difícil, o en todo caso un problema inexplicable de falta de información del espectador al elegir el tipo de película que quiere encontrarse en la pantalla.

La película de Sony dirigida por Paul W.S. Anderson y protagonizada por Milla Jovovich y Tony Jaa, pasa de estrenarse el 30 de diciembre de este año al 29 de enero de 2021.

      El caso de Monster Hunter es de los más peculiares que hemos tenido en el 2020 con todos los atrasos en las fechas de estreno y las situaciones complicadas para distribuidoras y exhibidoras que se han vivido. Previsto su estreno para el primer fin de semana de septiembre, una fecha que finalmente aprovechó en USA Tenet para estrenarse, la película pasó provisionalmente a abril de 2021, un movimiento común en todos los estrenos recientes que han pasado al año próximo. Pero sin que nadie lo esperase, la película modificó su fecha de estreno de repente. Y lo hizo para volver a 2020, con un estreno previsto para el 30 de diciembre que en nuestro país pasaría al 4 de diciembre para aprovechar el puente festivo en España…

Con un estreno previsto para abril de 2021, la película basada en el videojuego Monster Hunter World y protagonizada por Milla Jovovich y Tony Jaa, cambia su estreno al próximo diciembre.

      Con todas las malas noticias referentes a los estrenos de cine para lo que queda del año, el gesto de Monster Hunter parece casi mentira. Los grandes estudios y sus blockbusters han decidido cambiar casi todos los estrenos y la mayor parte se han movido a 2021, como Sin Tiempo para Morir, la última aventura de James Bond, que ha sido la última en cambiar su fecha de estreno, del próximo mes de noviembre a abril de 2021. También Viuda Negra se había sumado al cambio de fecha, y Wonder Woman 1984, que había decidido moverse a navidades. Los blockbusters hasta final de año se reducían a Wonder Woman, Soul o Dune, y ninguno de ellos parecía ir a mantener esa fecha…

Hellboy ★★★

Mayo 10, 2019

Crítica de la película Hellboy

Buen regreso del personaje, aunque lejos de ser perfecto. 

La película llega a España con un mes de diferencia respecto al resto del mundo, y muchos ya habéis leído muchas cosas al respecto, no todas buenas, o la mayoría nada buenas. Se ha sido, creo, injusto con la película, sobre todo comparándola con las dos anteriores de Guillermo del Toro, y no se pueden comparar. No, esta nueva versión no está al nivel que aquellas, pero tampoco lo busca. Su director, Neil Marshall, es lo que se llama un artesano, excelente en la serie B y el cine de género, pero sin la imaginería visual del cineasta mexicano. No pasa nada. No hay que hacer sangre con eso. La nueva película es una serie B, sencilla, divertida, sangrienta y directa. Y que homenajea a las dos películas anteriores.

El regreso de la poderosa Nimue, La Reina de Sangre, es lo que lleva a Hellboy a Inglaterra para enfrentarse a un mal que podría acabar con toda la humanidad y traer el infierno en la Tierra, y lo que hace que el propio Hellboy se plantee en qué bando debería luchar, quién es su amigo y quién no, y hacia dónde se dirige su destino, si a salvar el mundo o a destruirlo. Por el camino eso nos hace aprender algo más sobre los padres del propio Hellboy, los biológicos, algo que en cine no se había tratado todavía, y que hace al personaje un poquito más complejo, más interesante. Con más aristas.

Hellboy 2019 - Tráiler

Febrero 28, 2019

Tráiler de Hellboy 2019 protagonizada por David Harbour, Milla Jovovich, Ian McShane, Daniel Dae Kim y Sasha Lane

La Agencia para la Investigación y Defensa Paranormal (AIDP) encomienda a Hellboy la tarea de derrotar a un espíritu ancestral: Nimue, conocida como "La Reina de la Sangre". Nimue fue la amante del mismísimo Merlín durante el reinado del Rey Arturo, de él aprendió los hechizos que la llevaron a ser una de las brujas más poderosas… Pero la locura se apoderó de ella y aprisionó al mago para toda la eternidad. Hace siglos consiguieron acabar con esta villana, enterrándola profundamente, pero ha vuelto de entre los muertos con la intención de destruir a la humanidad con su magia negra.

Estreno en España: 17 de mayo de 2019

La película adaptación de la popular saga de videojuegos de Capcom Monster Hunter llegará a los cines en 2020.

La película, escrita y dirigida por Paul W.S. Anderson y protagonizada por Milla Jovovich, contará la historia de la teniente Artemisa, la líder de una unidad militar, que es transportada junto con sus soldados a un mundo paralelo dominado por los monstruos. Allí se unirá a un hombre misterioso, interpretado por Tony Jaa, que ha encontrado una forma de defenderse.

La actriz Milla Jovovich aparece junto a Tony Jaa en otra foto de Monster Hunter

Otra película de videojuegos que se prepara casi en silencio, de la mano de Paul W.S. Anderson, responsable de la saga Resident Evil en cines. Constantin Films produce y Sony distribuye, y a través de redes sociales esta última ha lanzado una foto en la que se puede ver a Tony Jaa junto a Milla Jovovich, dos de los miembros principales del reparto.

El reboot de Hellboy, interpretado por David Harbour, retrasa su estreno hasta el 12 de Abril de 2019 en USA.

La verdad es que a la chita callando, sin hacer mucho ruido y casi en secreto, con un reparto liderado por David Harbour, además de Milla Jovovich, Ian McShane, Daniel Dae Kim o Sophie Okonedo, y dirigida por Neil Marshall, se encontraba ya en los últimos meses antes del estreno de la misma. La película ha visto su estreno retrasado más de tres meses, según ha anunciado The Hollywood Reporter.

Crítica de la película Resident Evil: Capítulo final

Mejor que las dos películas anteriores, retoma claves de las tres primeras entregas.

Alice vuelve con fuerza. Y es inesperado, porque la última entrega de la saga de Resident Evil fue bastante floja en lo argumental y demasiado festiva y disparatada en lo tecnológico. Al contrario que aquella, aquí se han centrado en retomar las claves que le han dado identidad a la franquicia y además andando hacia atrás en el tiempo, pasando de un arranque de la película que remite a las claves “Mad Max” de la tercera entrega a una reentrada en la cuna de Umbrella Corporation que tiene mucho de la segunda película hasta volver a los orígenes de la Colmena que vimos en la primera entrega de Resident Evil, con homenaje al “momento de parrillada” que fue una de las secuencias más celebradas por los seguidores de la franquicia en aquel primero encuentro con Alice y sus peripecias.

Crítica de la película Resident Evil: Venganza.

Más videojuego y menos cine. Todo acción, poco diálogo, puro espectáculo visual sin argumento.

La quinta entrega de Resident Evil ha decidido quitarse la careta definitivamente y no se anda por las ramas. Quienes acudan a verla van a encontrarse menos película y más videojuego. De toda la saga es la que, tanto por su fórmula argumental como por la manera de expresarse visualmente y la convocatoria de personajes, nuevos y ya conocidos, es más cercana a los planteamientos del videojuego que inspiró la saga cinematográfica.

Bajo el punto de vista de quien esto escribe, eso no es bueno ni malo, sino simplemente una opción en la propuesta que los gestores de la franquicia han decidido hacerle al público en esta ocasión. Corre por nuestra cuenta aceptar dicha propuesta o no. Por ejemplo a mí no me ha gustado esa entrega incondicional al videojuego, aunque haya disfrutado el despliegue visual, ese alarde de acción constante y esa forma de trabajar el 3D, especialmente en las escenas de arranque que enlazan directamente con el final de la película anterior y sobre todo en su primera mitad, con ese enfrentamiento con los tipos del martillo-hacha gigante. También me ha gustado volver a ver a Milla. Siempre me gusta. Es grato para mis córneas. De ahí que en reconocimiento a mi friquismo por esta saga y a todos los friquis que la siguen, y como homenaje a los fanáticos del videojuego, le casco tres estrellas. No le puedo poner menos porque no me ha aburrido, no me ha engañado, y sobre todo es coherente con su propia propuesta interior. No le puedo poner más porque es la que más le ha dado la espalda al cine y conocedora de sus limitaciones ha decidido abrazar descaradamente su naturaleza como variante del videojuego ,sin complejos ni engaños. Un streptease definitivo de la franquicia.

Sin embargo es la más floja de toda la saga, que para mi gusto es un ejemplo perfecto de lo que le está pasando al cine comercial en los últimos años. De manera que Resident Evil cada vez me deja menos satisfecho como película y cada vez me interesa más como fenómeno cinematográfico y termómetro de la mutación y deterioro del cine de acción en beneficio de híbridos de otras formas de evasión y entretenimiento, como pueden ser el cómic, el videojuego, la televisión o el videoclip.

Lo curioso es que Resident Evil: Venganza es plenamente coherente consigo misma y se define voluntariamente a través de sus limitaciones, aceptando así plenamente su verdadera naturaleza. Sus carencias son una elección de sus creadores, no errores involuntarios. Por ejemplo no hay la menor intención de plantear una trama sólida. Muy al contrario: copian descaradamente la estructura narrativa de un videojuego, reduciendo al máximo el argumento para convertirlo en un paso de una pantalla a otra, o lo que es lo mismo, de un escenario recreado en la base submarina de Umbrella, réplicas de Nueva York, Tokio… al siguiente.

Tampoco intentan crear personajes o conflicto alguno entre los mismos. En su lugar, reclutan a clones que se dedican a agredirse indiscriminadamente e incluso pueden cambiar de bando constantemente, volviendo loco al espectador profano en la saga, por mucho que incluyan un prólogo explicativo de todo lo ocurrido en las entregas anteriores. En ese sentido la secuencia en la que Alice y la niña entran en la cadena de montaje de los clones es toda una declaración de principios, además de un guiño, no sé si voluntario o no, sobre la secuelización como fenómeno de explotación del cine convertido en franquicia que actualmente llega a la cartelera.

Esto entraña un riesgo para la película: haciendo de buena parte de sus personajes un ejército de clones hiperactivos cuya única motivación parece ser apretar el gatillo, éstos pierden automáticamente interés dramático para el espectador. No hay tensión dramática en toda la película, desprovista de argumento y sometida a diálogos muy tontorrones en los que Alice le repite una y otra vez a la niña la misma pregunta: ¿estás herida?... Y poco más.

Otro riesgo que trae aparejada esta fórmula de negación de toda construcción dramática para hiperbolizar la acción es la saturación del espectador. Las secuencias de acción encadenadas con nulo conflicto argumental conducen a un agotamiento de la atención del público, que encuentra dificultoso implicarse con la historia y los personajes y se convierte así en sujeto totalmente pasivo que apenas participa en lo que se le muestra en la pantalla. La acción necesita respirar con momentos de estructura narrativa más sólida, necesita un conflicto que construya el argumento, aunque sea tan leve como el que presentaba la saga de Resident Evil en sus cuatro entregas anteriores. La acción por la acción, sin argumento ni diálogos, conduce a ese cansancio que se hace notar especialmente en la pelea final en el hielo, que se alarga además innecesariamente y llega a hacerse algo pesada antes de encontrar su culminación.

Entiendo que el objetivo era darle al aficionado a la franquicia y al videojuego una sucesión de momentos anecdóticos en los que Resident Evil: Venganza se comporta como una especie de eco cinematográfico del videojuego, incorporando a personajes como Leon o Ada, recuperando a Rain y poniendo a Jill Valentine a darse de tortas con Alice… pero así el ritmo y el tono de la película acaba teniendo los mismos problemas que Underworld: el despertar o Ultravioleta, otra película protagonizada por Milla Jovovich. La acción y el espectáculo visual lo llenan y devoran todo, sin dar descanso al espectador ni dejar respirar una historia que queda reducida a mera anécdota argumental en su expresión más básica y cercana al videojuego: los personajes han de ir del punto A al punto B. Eso es todo.

Ojalá en próximas entregas recuperen algo del tono inquietante de la primera y deje de lado esta hipertrofia de lo trepidante que está dejando a la saga bastante desnuda de atractivos, si bien no deja de ser un entretenido espectáculo de acción y violencia inofensiva, ya sin el terror como compañero, o en todo caso convertido en un adorno más en esta tarta explosiva donde reina el gatillo fácil que me hace pensar si esa imagen del desenlace sobre el fin del mundo, que tiene la épica que le falta al resto del relato, no será una instantánea de la propia muerte del cine comercial o su mutación definitiva en un complemento de los videojuegos o de cualquier otra forma de ocio.

Inquietante, ¿verdad?

Miguel Juan Payán

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