Tipos Legales ***

Abril 11, 2013

Una comedia sobre unos criminales retirados como ésta siempre merece la pena. Encontrarse al frente del reparto a Al Pacino, Alan Arkin y Christopher Walken (aunque Arkin aparezca mucho menos de lo deseado), debería ser motivo más que suficiente para echarle un vistazo a una película como ésta, que tiene a su favor además un punto de humor negro y nada complaciente, una imagen crepuscular y divertida de este trío de criminales y un reparto femenino que alegra la vista cosa mala. No se trata de que vaya a llenar salas de cine, la verdad, pero cualquier cinéfilo tiene que estar al menos intrigado con una película así. Una película distinta a lo que vemos en cartelera, irreverente muchas veces, olvidable otras tantas, divertida y sencilla, a fin de cuentas. Nada espectacular, pero tampoco nada que deba ser despreciado.

Un tipo que sale de prisión con una edad venerable y otro que le recibe en la puerta con no menos años. Ambos eran criminales, para nada buenos tipos, pero la edad no perdona, y casi a marchas forzadas ambos, acompañados por quien solía conducir en sus golpes, se embarcan en una noche por los viejos tiempos en la que caerán en antiguos vicios mientras recuerdan una amistad que les unió durante mucho tiempo. Aunque bien podría ser su última noche… Ese es el centro de la historia, con aire de geriátrico, que en realidad parece hablarnos de un grupo de actores olvidados por gran parte del mundo, obligados a un retiro nunca deseado (parece mentira que el más popular hoy en día sea Alan Arkin) o a desvanecerse lentamente ante la llegada de nuevas estrellas. Como sus personajes. Un trío que no está dispuesto a desaparecer sin dar un buen portazo o un puñetazo en la mesa. La forma en que los personajes aceptan que pueden morir, que es tiempo de morir, es en realidad un canto a saber apreciar el momento, a disfrutar la vida. A no irse sin hacer ruido.

Una historia de amistad que funciona en gran medida debido a estos tres monstruos de la interpretación, que saben reírse de su edad y con su edad. Aunque sobren chistes de Viagra, que son facilones y no terminan de tener gracia. Sin embargo ver la escena de Alan Arkin con las prostitutas no tiene precio. O el robo del coche. O el final lleno de doble sentido y cierta mala uva. Aunque la dirección no sea nada del otro mundo y la película tenga demasiados altibajos de guión entre esos chistes fáciles antes mencionados y una trama del pasado que persigue a los protagonistas que no terminan de explotar bien.

Como tampoco explotan el personaje de Arkin, que apenas aparece en la película, pese a que ésta funcione mejor cuando los tres están en pantalla. El humor tiene muchas veces la suficiente mala baba, los actores son una maravilla y con noventa minutos no da tiempo a aburrirse en ningún momento de la misma. Así que, pese a esos defectos antes comentados, sobran motivos para ir a ver Tipos Legales y dejarse llevar por estos tres viejos criminales.

Jesús Usero.

Opiniones del público a cargo de nuestro redactor Víctor Blanco.

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