Un proyecto que llevaba mucho tiempo en desarrollo, que pudo haber contado con Luke Evans como protagonista, pero que fue pasando de manos hasta convertirse en el proyecto soñado de Jason Momoa, quien asegura que llevaba ocho años detrás de la película y el papel, nueva adaptación del cómic, que ya fue llevado a la gran pantalla con Brandon Lee como protagonista (y con la trágica historia que acompañaba aquella película). La producción de esta nueva versión, que iba a estrenar Sony en 2019 y que corría a cargo del productor Samuel Hadida, iba a comenzar en unas semanas en Budapest, pero hace unos días surgieron rumores de que Momoa y el director de la película, Corin Hardy, abandonaban el proyecto.