Jessica Chastain es el principal motivo para ver esta variante femenina de La lista de Schindler.

Todo gira en torno a Chastain, en el guión y de hecho en la manera de enfocar un proyecto que se hace más bien incomprensible interpretada por otra actriz. El personaje real que interpreta entronca directamente con la galería de figuras femeninas que viene interpretando Chastain durante toda su carrera. Ninguna de ellas escapa a tener una identidad de protagonismo total incluso cuando ha caído en alguna historia inicialmente prevista como protagonizada por personajes masculinos. El poder de Chastain ante la cámara se encuentra aquí respaldado además no sólo por la realidad de lo que se cuenta, sino por el hecho de que la fuente de inspiración de la película es la novela de Diane Ackerman que sigue los pasos de Antonina (el papel de Chastain) y su marido Johan Zabinski (en la película Johan Heldenberg), los guardianes del zoo de Varsovia, que ellos convierten en refugio para los judíos que intentan escapar a los nazis durante la ocupación alemana de Polonia en la Segunda Guerra Mundial.