Dime con Cuántos **

Octubre 27, 2011

Nueva comedia romántica en nuestras pantallas para alimentar el mono que puedan tener los aficionados al género, que tampoco creo sea demasiado teniendo en cuenta el ritmo al que se estrenan este tipo de películas en todo el mundo. Con Derecho a Roce aún colea en nuestras carteleras, mientras que producciones más románticas como One Day o Tentación en Manhattan se han estrenado hace casi nada en España. Menos comedia, sí, pero cine romántico. Y ahora llega Dime con Cuántos…

Una película sencilla, apañada y pulcra, que ni ofrece nada nuevo ni pretende revolucionar a nadie, pero que parte de la base de hacer una cinta similar a la antes mencionada protagonizada por Mila Kunis y Justin Timberlake, una comedia romántica algo gamberra y pasada de vueltas, centrada en la química de sus protagonistas y en un humor más gamberro y menos convencional… En este caso los protagonistas son Chris Evans, recién salido del éxito internacional de Capitán América, y una experta en el campo de la comedia como es Anna Faris, en un papel menos absurdo que el que le hemos visto interpretar en Una Conejita en el Campus o la saga Scary Movie, pero bastante estrafalario también. O hecho a su medida, o hecho suyo por la actriz.

Y sí, la química funciona y los personajes son, en cierta medida, encantadores, sin llegar a ser demasiado empalagosos, ya se encarga Faris de ser lo suficientemente extraña y Evans de ser lo suficientemente gamberro para evitarlo en gran parte del metraje, pero hay muchas cosas que no terminan de encajar y que dejan la película un escalón por debajo de lo que se espera de una película como ésta, y bastante lejos de lo que en realidad podía haber llegado a ser.

El primero y más importante es la premisa inicial, tan machista, sexista y pasada de vueltas que desconcierta y puede llegar a ser ofensiva, con esa protagonista preocupada de que, por haber tenido demasiadas parejas sexuales no vaya a ser capaz de encontrar marido y tener hijos. Sí, como leen, tener una vida sexual plena y libre fuerza a la protagonista a dejar de tener sexo con nuevos amantes y fijar su vista en sus antiguos novios para encontrar el amor de su vida… Es para caerse de espaldas…

Y si esa historia no fuese suficiente, el humor no termina de funcionar. Se esfuerzan demasiado y ni siquiera la aparición de maestros de la comedia como Martin Freeman, Andy Samberg, Thomas Lennon o Chris Pratt logran arrancarnos mucho más que una sonrisa. Hay momentos divertidos, los hay (la visita al apartamento de Pratt y el final de la misma, el flashback, la cinta de video…), pero son pocos. Insuficientes para justificar más de 100 minutos de película. Supuestamente de comedia.

Al final queda una comedia sencilla, menos rompedora de lo que piensa, algo sosa e inofensiva. Y algo retrógrada. Y eso, en los tiempos que corren, es un pecado capital en una película de este género.

Jesús Usero