Crítica de la película El Irlandés

Regresa el mejor Scorsese.

Acompañado de varios titanes de la interpretación como Robert De Niro, Al Pacino y Joe Pesci, al que han sacado del retiro voluntario para dar vida a uno de los mejores papeles de su carrera, nos encontramos ante una compleja historia de crimen y mafia, de asesinatos, venganzas, corruptelas y guerras de poder, pero también de lealtad, amistad y familia. Y además del completo viaje a través de la Norteamérica de la segunda mitad del Siglo XX, después de la Guerra, cuando el personaje de Frank Sheeran, nuestro protagonista, regresa a casa. Un viaje épico, oscuro y tenebroso, pero también plagado de un enorme sentido del humor sarcástico, negro muchas veces, que acompaña a la historia y recuerda al Scorsese de sus primeros trabajos, especialmente Malas Calles.

La historia nos la cuenta un asesino a sueldo, un sicario de la mafia que durante décadas se encargó de aquello que mejor sabía hacer, trabajando para los italianos siendo irlandés, y ofreciendo más adelante un anclaje de seguridad a miembros del crimen organizado, pero también a una de las figuras más importantes de esa América y de la vida de Sheeran, el líder del sindicato de camioneros, Jimmy Hoffa, una de las personas más importantes y poderosas dela época, cuya desaparición sigue siendo un completo misterio, a mediados de los setenta, aunque la película intenta aportar algo de luz al asunto, pero de nuevo recordemos que se trata de una obra de ficción y hay detalles que no están comprobados y quizá nunca conozcamos la verdad de los hechos…

Ted Sarandos, director de contenidos de la compañía, ha declarado que The Irishman se estrenará en Netflix en el segundo semestre

Un proyecto soñado por muchos cinéfilos, desde que se anunció, porque supone el regreso de Scorsese a un género con el que todos le relacionamos, el de la mafia y el crimen organizado, y porque además supone la reunión del director con Robert De Niro y Joe Pesci. La película, una de las producciones más ambiciosas de Netflix y su película más cara hasta la fecha con 100 millones de dólares de presupuesto (superando los 90 millones de Bright) comenzó su rodaje en agosto de 2018.