Júlia ist ****

Junio 12, 2017
Elena Martín nos propone un viaje a un cine convertido en experiencia vital.

El regreso del cine puro está servido en la cartelera con una de las mejores películas que el aficionado al cine sin prejuicios y abierto a disfrutar con ojos curiosos las variadas posibilidades que nos ofrece el séptimo arte debería disfrutar tanto como ha disfrutado quien esto escribe.

Júlia ist es uno de los mejores retratos de personaje que nos ha dado el cine en los últimos tiempos. La directora, que oficia también como co-guionista y protagonista, nos propone un itinerario femenino que transforma su cine en una experiencia para el espectador. Nos mete de lleno en la vida de una joven catalana que viaja a Berlín para estudiar Arquitectura como alumna del programa europeo de educación Erasmus. Pero más allá de esa puntualización argumental, que puede servir como pretexto y punto de arranque de su película, lo que nos ofrece Elena Martín en Júlia ist es una reflexión sobre la sensación de desorientación e incomunicación que vivimos en nuestros días. Es como una reescritura de aquellos periplos hijos del existencialismo que nos propusieran en su momento los cineastas de la Nouvelle Vague, pero trasladada a nuestros días. Y lo mejor es que lejos de ser sólo un retrato generacional que atañe a los jóvenes, la película avanza hasta convertirse en una sólida y madura fábula válida para hacernos reflexionar a todos, sea cual sea nuestra edad, sobre lo desorientados que podemos llegar a estar en nuestra experiencia vital.