Tiempo después ★★

Noviembre 28, 2018

Crítica de la película Tiempo después de José Luis Cuerda

Decepcionante regreso de Cuerda al particular universo surrealista que creó con Amanece que no es poco. .

Como los buenos maestros, José Luis Cuerda siempre ha sabido moverse con soltura entre la comedia disparatada y el drama más desolador. Como director seguramente su película más destacada sea La lengua de las mariposas, pero si por algo será recordado el cineasta manchego es por su peculiar sentido del humor, que le ha llevado a fundar un subgénero: el surruralista. Mezcla de surrealismo y humor rural, ese estilo se materializó en la trilogía compuesta por Total, Amanece que no es poco y Así en el cielo como en la tierra. Su importancia fue tal que de ella bebieron humoristas de la talla de José Mota y, especialmente, los chanantes Joaquín Reyes, Raúl Cimas o Carlos Areces, que participan en el film como homenaje a su mentor.

Con películas como Amanece que no es Poco, La Lengua de las Mariposas, El Bosque Animado o Los Girasoles Ciegos, además de su trabajo como productor, José Luis Cuerda se ha convertido en un referente para el cine español actual, que ha cuajado tanto en la crítica como en la taquilla. Escucharle supone una lección de cine que de esas que no se reciben ni en las mejores escuelas. Escucharle y descubrir los secretos de una película, Todo es Silencio, que no ha sido un proyecto fácil de levantar en ningún sentido. Nos habla del paisaje, de las dificultades técnicas, de los actores... Y lo hace con esa habilidad para narrar que tiene el director y que hace que la entrevista se pase volando. Una lección magistral en cada respuesta, en esta entrevista que nos concedió para Acción.

Todo es Silencio ★★★

Noviembre 07, 2012

Crítica de la película Todo es silencio de José Luis Cuerda

Nueva película de José Luis Cuerda, que gira en torno al tema del narcotráfico en Galicia. Sorprende en muchos sentidos que nos hablen de la dificultad para levantar un proyecto en España, cuando Cuerda es uno de esos directores que suele crear mundos que al público le interesan, y cuya última película fue un taquillazo como Los Girasoles Ciegos. Si incluso directores como él tienen problemas para levantar algunos proyectos, no quiero ni imaginarme cómo tiene que ser para gente recién llegada. Da una idea de cómo anda el panorama cuando se trata de nuestro cine y de cómo la crisis se hace notar cada vez más.

Pero Todo es Silencio se ha logrado rodar, y nos trae una historia centrada en tres amigos, primero en su niñez en los años sesenta, cuando el contrabando poblaba las costas de los pequeños pueblos en Galicia, para dar paso veinte años después al narcotráfico, mucho más peligroso en todos los sentidos, pero también más lucrativo. Un triángulo que a veces es de amistad y otras romántico. Y que se complementa con otras relaciones, como la que tienen los personajes con Mariscal, el señor de este pequeño pueblo, donde gobierna, hace y deshace a su antojo. Dos tiempos, un mismo lugar, unos personajes separados por el paso de los años y el destino. Y un paisaje incomparable de fondo para hacer las veces de hogar y de terreno inhóspito y salvaje.

La mayor virtud de Todo es Silencio reside en sus actores. Tanto los más populares como Quim Gutiérrez o Miguel Ángel Silvestre, o Juan Diego, sensacional como siempre, a nombres menos conocidos que se convierten en indispensables para la película, como Luis Zahera o Chete Lera. Sin olvidar la turbadora presencia de Celia Freijeiro. Muchas veces en sus miradas, en lo que callan más que hablan, se encuentran los mejores momentos de la película, que tiene luces y sombras.

Luces y sombras en una historia que empieza como un drama y evoluciona con el cambio temporal a una película de género policíaco, en la que quizá se encuentran los momentos menos favorables, como son las escenas de acción, menos creíbles que el resto de la película. Pero que tiene momentos de una gran fuerza y verdad, como Juan Diego con la charla de los mejillones con su mujer, los niños en la playa, la vieja escuela de los Indianos, donde tantas cosas suceden… Se mueve entre esos dos espacios y es lo que descoloca, esa diferencia entre momentos geniales y otros que no lo son tanto.

Queda una película sincera sobre unos personajes llevados a una lucha por el poder, el amor y la huida de la miseria, por la tristeza de una tierra que parece no cambiar mientras lo hace todo a su alrededor. Rodada con clasicismo y elegancia, pero a la que la trama policíaca quizá no sienta tan bien como debería. Sus personajes atraen, el desarrollo de la trama no tanto. Y con todo queda una película muy interesante a la que merece la pena echar un vistazo.

Jesús Usero

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