Crítica de la película Bloodshot

Entretenimiento al servicio de Vin Diesel.

Un producto más en la lista de los muchos que Diesel ha interpretado en el género durante toda su carrera, y que nos han dejado personajes que ya son parte de la historia del cine reciente, como Dominic Toretto. No es que aquí tengamos persecuciones de coches (aunque alguna hay) imposibles, ni tunning ni nada por el estilo. Pero sí el arquetipo de héroe forzado por las circunstancias, en una adaptación de los cómics de Valiant en torno al personaje que, en esta ocasión, mantiene cierta fidelidad a la esencia del cómic, aunque no del todo a su historia. Digámoslo así. Si usted ha leído los cómics, aunque haya muchos cambios en la trama (muchísimos) sabrá perfectamente lo que va a suceder en cada giro de guión. Porque ya lo ha leído con anterioridad…

No vamos a profundizar mucho en la historia porque muchos desconocen al personaje, pero la idea en apariencia es sencilla. Un soldado fallecido y traído de vuelta a la vida por nanotecnología que le da habilidades muy superiores a las de cualquier humano. A partir de ese arranque encontramos una historia sencilla, apañada, sin pretensiones y con un par de giros ajustados que hacen honor al personaje de cómic. El guionista de La Llegada y Destino Final 5 (sí, es el mismo, Eric Heisserer), une fuerzas a Jeff Wadlow, conocido por su trabajo en Blumhouse, en mediocridades como Verdad o Reto y Fantasy Island, pero también en Bates Motel o The Strain. No van a ganar el Oscar, claro. Pero cumplen y la película no les exige nada más.

Crítica de la película Onward

Pixar vuelve a maravillarnos.

Y quizá no sea la mejor de las películas de la compañía. O quizá no la recordemos igual que a algunos de sus clásicos, aunque no es ni de lejos la película más floja de Pixar, pero sin duda será uno de esos momentos que recordaremos cuando salgamos de la sala de cine, porque nos emocionaremos con lo que vamos a ver en pantalla, eso seguro. La película sabe ser emotiva sin ser obvia o evidente, sorprendiendo al espectador con un viaje de dos hermanos que no es lo que esperábamos al principio y que termina siendo una auténtica maravilla. De nuevo, los estándares de Pixar están siempre por las nubes, por lo que puede que Onward no sorprenda al público como otras de sus películas, pero tiene lo que le falta a muchas producciones, animadas o no, un buen guión y alma.

La historia nos presenta a dos hermanos, elfos, que viven en un mundo muy similar al nuestro, en el que la magia ha desaparecido por completo. Nadie cree en ella, nadie la usa ya. Todo el mundo confía en la ciencia. Pero ambos hermanos emprenderán una aventura épica cuando descubran un bastón mágico que su padre les dejó en herencia, y aprendan que uno de ellos es capaz de usar la magia que todos creían olvidada. Una historia de viaje de búsqueda, para encontrarse con ellos mismos, con quiénes son realmente y quiénes van a convertirse, pero también para devolver la magia al mundo, un mundo demasiado entusiasmado con el progreso como para volver a creer.

Crítica de la película The Gentlemen (Los Señores de la Mafia)

Vuelve el Guy Ritchie más gamberro. Le echábamos de menos.

Desde que en 2008 estrenase RocknRolla, la carrera del director y guionista ha ido en una dirección completamente opuesta a lo que vimos en los primeros años de su carrera, con Lock and Stock o Snatch. Desde entonces los blockbusters se cruzaron en su camino y con bastante éxito en películas como Sherlock Holmes, la secuela o Aladdin. En otros casos no tuvo tanta suerte, como en Operación U.N.C.L.E o, sobre todo, Rey Arturo, pero siempre mantuvo algo de su estilo, de su forma muy peculiar, personal y gamberra de entender el cine y las historias. Pero siempre echamos de menos al director que se zambulló sin complejos en el mundo de los bajos fondos británicos para mostrarnos  historias tan divertidas y fascinantes que se han convertido en cine de culto.

Aquí la historia sigue a un expatriado estadounidense que es un señor del crimen en Londres, donde tiene un gran negocio de marihuana, de cientos de millones de dólares al año, del que quiere deshacerse y abandonar ese mundo. Pero mientras busca comprador, muchos intentarán aprovecharse de la situación para hacerse con su negocio y su territorio, por uno u  otro medio. Pero nadie está preparado para lo que esta gente esconde realmente. A partir de aquí se desarrollan los muchos giros de guión de una película que es en realidad, cine dentro de cine, porque, como vamos a descubrir, la película tiene mucho que ver con ese mundillo y con la idea de contar historias en un guión…

Crítica de la película El Ritmo de la Venganza

Bien dirigida, bien protagonizada, lástima que el guión haga aguas.

Una película de la que nadie esperaba demasiado, centrada en un género tan trillado como el de las venganzas personales. Un personaje que descubre quién le arrebató algo muy querido y pone su meta en acabar con ese alguien, o esos. Nada nuevo bajo el sol, así que lo mínimo que le pedimos es que tenga un guión aseado. Nada más. Ni sorprendente, ni revelador, ni magistral. Aseado. Competente. Correcto. Coherente. No mucho más. Una historia que nos lleve de A a B y de B a C sin complicaciones. No necesita absolutamente nada más. El problema es que El Ritmo de la Venganza intenta reinventar la rueda y para ello la hace cuadrada. No sólo el invento era innecesario, sino que además no termina de funcionar.

La historia es la de una joven que tiene un futuro prometedor, una familia que la adora, un proyecto de vida… todo desaparece cuando toda su familia muere en un accidente de avión. Ella cae en el mundo de las drogas y la prostitución, incapaz de asumir la pérdida y llena de culpa. Pero cuando descubra que el accidente quizá fuese algo más, pondrá todo su empeño en encontrar a los culpables y acabar con ellos. No tiene mucho más misterio una trama que, por desgracia, está tan interesada en sorprendernos, en dejarnos sin aliento, que desaprovecha lo importante. Buenos actores, buen arranque… y todo desperdiciado cuando empiezan a ocurrir incoherencias en la historia que no hay por dónde cogerlas.

Crítica de la película El hombre invisible

Interesante nueva versión de la obra de H.G Wells que se apoya en una enorme Elisabeth Moss.

La película no resultará memorable y tiene muchas cosas mejorables en el guión de Leigh Whannell, pero es sin duda un nuevo punto de vista en el personaje, en las dudas y miedos que plantea, y en el mundo en el que vivimos. Y, sobre todo, nos muestra a una actriz que está en uno de los mejores momentos de su carrera, echándose a las espaldas la película, para meternos dentro de lo que sufre y vive su personaje, casi sin despeinarse y haciendo que parezca fácil algo tan complicado como darle la réplica a la nada. Al vacío que existe frente a ella cuando está sola y le toca reaccionar a su asaltante invisible.

Contada desde el punto de vista de la víctima, la película cuenta la historia de Cecilia, una mujer que vive en un matrimonio donde recibe malos tratos constantes, donde su marido, un hombre rico y poderoso, controla cada segundo de su vida, algo de lo que intenta escapar, lo que lleva al suicidio de él. Pero poco a poco Cecilia empieza a sentir que una presencia la acompaña. Que alguien está a su alrededor y no puede verlo. Acosándola, sin dejar que sea libre… ¿Será objeto de su imaginación debido al trauma o se encuentra realmente en peligro y su marido no está muerto, sino que ha conseguido convertirse en invisible? En cierta medida es lo que intentó proponer El hombre sin sombra de Paul Verhoeven, pero mucho mejor hecho, sin excesos morbosos y con bastante inteligencia.

Crítica de la película La llamada de lo salvaje

Buena adaptación de la novela de Jack London. Cine de aventuras para toda la familia.

Da gusto reencontrarse con este tipo de cine de aventuras que sabe cuál es su camino y no se deja arrastrar a los errores que en algunas ocasiones han servido como lastre de otras traducciones a la pantalla grande o pequeña de la novela de Jack London sobre el perro Buck.

El primer acierto de esta versión es que tiene claro y no esquiva y camufla el protagonismo del perro. No intenta meter con calzador protagonismo humano. Harrison Ford y Omar Sy sirven como compañeros de aventuras del protagonista en clave secundario humano, pero nunca desequilibran en favor del tratamiento de los personajes humanos lo que la novela de London planteó de manera muy clara.

Crítica de la película Vida oculta

Malick regresa con un relato poético y desgarrador sobre la guerra.

Pero no sobre el frente y sobre los caídos en combate, ni siquiera un viaje a la locura como La Delgada Línea Roja. Terrence Malick nos traslada a la Austria profunda, a un pequeño pueblo de agricultores y pastores donde un hombre decide decir no a la guerra, enfrentarse sólo al nazismo por el mero hecho de negarse no sólo a luchar, sino a jurar lealtad a Adolf Hitler, lo que inicia una historia desconocida por la mayoría, una vida oculta, tapada muchas veces por las historias de heroísmo o sacrificio del frente, pero no por ello una historia menos importante. Vida oculta es un relato sobre los valores, la honestidad y la fe, algo que no se ve todos los días. Una historia pequeña y, justo por ello, grande.

La película nos habla de un joven matrimonio, formado por Franz y Fani. Tienen una granja en un pequeño pueblo en Austria. Cultivan, cuidan del ganado, tienen tres hijas preciosas… son felices. Incluso acogen a la hermana de ella y a su suegra. Pero los rumores de la guerra son cada vez más cercanos. Cuando los nazis invaden Austria un sentimiento de odio empieza a crecer, y cada vez más jóvenes son llamados a filas. Primero a entrenar, luego a combatir, jurando lealtad a Adolf Hitler. Algo que Franz no puede aceptar. No es sólo que repudie la guerra, podría ser un objetor de conciencia, o pedir destino en un hospital… es más que eso, es la idea de representar los valores nazis y jurarles lealtad lo que le impide aceptar y le llevará a seguir su propia conciencia sin flaquear nunca.

Crítica de la película Underwater

Sorprendente homenaje al género de terror bajo el agua.

De donde no esperábamos absolutamente nada, como mucho un descalabro como pudo ser Life, nos encontramos con una película que aprovecha muy bien algunos de los elementos con los que cuenta desde su inicio. Un buen reparto, lleno de rostros conocidos y buenos actores y actrices, un interesante punto de partida, y una localización inmejorable para la historia, el fondo marino. Oscuro, siniestro… pocas personas no sienten un escalofrío al pensar en la profundidad del océano, donde no llega la luz del sol y la oscuridad es absoluta, y donde, realidad o no, nuestras pesadillas, los mayores monstruos pueden hacerse realidad. La película sabe usar ese espacio para generar tensión y hacer que crezca poco a poco a lo largo del relato.

Una estación de trabajo situada en el fondo de la fosa de las Marianas, a casi 7 millas de profundidad, donde una empresa está perforando para obtener materiales del fondo marino. Un terremoto provoca un desastre que permite a algunos huir pero deja encerrados e incomunicados a un pequeño grupo de supervivientes que tendrá que embarcarse en una peligrosa aventura para sobrevivir. Aunque, lo que no saben, es que quizá no estén solos ahí abajo… Noventa y cinco minutos sólo de duración para una película que ni siquiera nos deja aburrirnos y que cuenta con un sólido y competente reparto para defender la historia, apañada, correcta, con demasiados clichés y algún momento absurdo que se repite, pero también con curiosos detalles y un giro final muy jugoso.

Crítica de la película El amor está en el agua

Yuasa nos invita a enamorarnos, emocionarnos y aceptar la realidad con su último trabajo

Este año pasado parece que ha sido el año del agua en lo que respecta a animación japonesa; Los niños del mar, El tiempo contigo y The Wonderland han tenido como elemento fundamental (en algunos casos incluso podría decirse que protagonista) el agua, y ahora nos encontramos con otro largometraje más en el que hilo conductor no es otro que este mismo, esta vez por partida doble. Masaaki Yuasa regresa a las andadas con un nuevo film titulado El amor está en el agua tras sus dos últimos proyectos cinematográficos estrenados en el país nipón en 2017, Night is short, Walk on Girl y Lu over the wall, y ya os puedo confirmar que no va a dejar indiferente a nadie.

Como su propio título sugiere, la trama se centra en una historia de amor entre una chica, Hinako, que, tras verse envuelta en unos acontecimientos, conoce al amor de su vida, Minato. Antes comentaba que el agua estaba presente por partida doble, y es que Hinako, es una apasionada del surf, mientras que Minato es un chico cuyo propósito en la vida es ayudar a los demás, motivo por el que se hace bombero. Se que muchos estaréis pensando: “Otra película animada japonesa más cuyo tema principal es el amor”, y en parte no os falta razón, pero Yuasa demuestra con este proyecto que la cosa va más allá de una simple cursilería (que de esto tiene mucho, y eso que a mí no me suele molestar este aspecto), dando un giro en la trama que a más de uno os sorprenderá si no sabéis realmente de que trata todo esto. Sugiero, de hecho, que evitéis cualquier trailer, sinopsis y contenido de la película para que no estéis condicionados ni sepáis apenas nada, de esta forma os aseguro que disfrutareis más de ella.

Opinión sobre los rumores sobre que Disney y Lucasfilms quieren que Taika Waititi se haga cargo de una de las nuevas películas de Star Wars y también sobre la posible filtración del guión del Episodio IX de Colin Trevorrow