Crítica de la película Venganza bajo cero

Peripecia de acción con toques de cine negro y comedia. Lo mejor Neeson.

Lo primero que hay que aclarar en el caso de esta película es que por mucho que los responsables de promocionarla en España la haya bautizado como Venganza bajo cero, no tiene nada que ver con la franquicia de Venganzas que protagonizara Liam Neeson bajo el sello Fox. Dejando de lado el oportunismo un tanto obvio -Neeson=Venganza-, que además no tiene mucho sentido, porque la película es mejor y tiene más personalidad como relato de intriga y acción que las tres películas juntas de la citada saga, así que ya son ganas de confundir al espectador, lo que en el original se titula Cold Pursuit (tampoco es un título muy pensado, la verdad), es más bien un intento de moverse entre las novelas policíacas de uno de los últimos maestros de la serie negra, Elmore Leonard, algunas pinceladas del cine de los hermanos Coen y el condimento de algunos personajes y detalles que en la estructura de enredo del guión recuerdan fórmulas de películas de Quentin Tarantino. Pero, ojo, todo esto mirado desde mucha distancia, con un desequilibrio de ritmo que hace que la película se desplace de una gama de tonos a otra en forma un tanto anárquica.