Extraña película de inspiración religiosa y espiritual, con la que Patricia Riggen pretende catequizar al personal. En este intento de tibia propaganda, ni Jennifer Garner resulta creíble como madre que encuentra la fe.

Los filmes estadounidenses parecen cobrar enteros cuando, como añadido a lo que se proyecta en la pantalla, aparece el rótulo de “historia basada en hechos reales”. Sin embargo, por mucho que los responsables se empeñen en identificar documentalmente los acontecimientos, en la mayoría de las ocasiones este tipo de filmes son percibidos con mayor incredulidad que los que apuestan directamente por la ficción. Un error de estructura narrativa que acusa en grado sumo esta movie, grabada por la responsable de Los 33.